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AJEDREZ

 

El 22 de Noviembre estará en Tenerife

EL “FLAMANTE” CAMPEÓN DEL MUNDO VESELIN TOPÁLOV.

 

 

        Es polivalente con blancas en las aperturas, pero prefiere 1. e4. También ha demostrado ser dinámico y agresivo con las piezas negras. Ha jugado “la dragón” y la “benoni”, variantes que durante mucho tiempo se han considerado poco sólidas, pero que han recobrado “carta de nobleza” gracias a su audacia.

En la actualidad, va a la moda, y con ambos colores no declina nunca entrar en la frondosa selva del “ataque inglés” de la defensa siciliana.

Sus últimos éxitos en el manejo de esta apertura demuestra una vez más que la apreciación objetiva varía en función de la calidad de los jugadores y de los análisis que se realizan.

 

        El flamante y nuevo campeón del mundo de la FIDE (Federación internacional de Ajedrez) el GM Veselin Topálov nació en 1975 en Bulgaria, aunque en la actualidad vive en la provincia española de Salamanca (donde su entrenador de siempre, Silvio Danailov, hace ya unos cuantos años fijó allí su residencia al enamorarse de una muchacha española). En 1.989, con catorce años, se hizo notar por su brillante resultado en el Campeonato de Europa Junior. A comienzo de los noventa, y situado cerca del puesto 1.500 del Ránking internacional, se viene a España, donde disputa numerosos torneos “Open”, recorriéndose en coche por toda la geografía de nuestro país cerca de ¡25.000 Km!, subiendo rápidamente por encima de los 2.600 puntos en la clasificación mundial. En 1.994 su victoria en la Olimpiada frente a Kaspárov causó sensación y le abrió las puertas de los grandes torneos: Amsterdam, Madrid, Dos Hermanas, Dortmund, Las Palmas (en 1.996 se jugó el torneo más grande y “mejor organizado” de la historia), Wijk aan Zee, Montecarlo, Linares, etc. 

Tras estos torneos alcanzó un Elo de 2.750 puntos, situándose siempre entre los cinco primeros del mundo.

 

AÑO 2.005: SU BRILLANTE CAMINO HACIA EL OLIMPO

 

El GM Topálov alza la Copa de Campeón del Mundo.

 

 

     Comienza “su año mágico” disputando en Wijk aan Zee en Enero este prestigioso torneo del circuito mundial, donde llega ya como tercero del mundo. El día 16 de aquel mes vapuleó a un desdibujado y debilitado campeón del mundo oficioso (pues derrotó a Kaspárov en 2.000) el ruso Vladimir Krámnik, en tan solo 20 jugadas, algo completamente inusual para un campeón mundial. Lo peor no fue la <<miniatura>> en sí, sino que el ruso pudo ya haber abandonado mucho antes, desde la ¡jugada 14!.

De este torneo también se recuerda con agrado el final de partida brillante que le ganó a otro excampeón del mundo de la FIDE, el ucranio Ruslan Ponomariov. En aquel certamen, el búlgaro Topálov terminó en 3ª posición con el resultado de +2.

 

     En el famoso Torneo de Linares, el 23 de Febrero, se vengó de una de sus derrotas sufridas en Wijk aan Zee frente al británico Michael Adams, que aunque salió bien de la apertura, tras una dudosa entrega de peón, permitió siete jugadas más tarde al GM búlgaro un remate muy bonito. Otra partida que muestra su talante agresivo fue la jugada días más tarde contra el magiar Peter Leko, en donde tras una novedad teórica en el movimiento vigésimo (¡ajedrez del S. XXI!) obtuvo una portentosa posición en la cual no logró el triunfo casi de milagro. Sin duda, la manera en que venció a uno de los mejores ajedrecistas españoles de la actualidad, el menorquín Paco Vallejo también mereció una gran atención por la prensa especializada. Tras una fuerte novedad (con efecto sorpresa incluido) logró entrar en un espeso terreno táctico donde terminó desmantelando a su rival. Ya en la segunda vuelta del torneo, tuvo problemas con Adams, pero con gran tesón tras cinco horas de ardua lucha logró el empate. Sin duda, la victoria frente al campeón FIDE 2004, el uzbeko Kasimdzhanov fue maravillosa, siempre dentro de un conocido tema para aprovechar la mala situación de la dama de su contrario. El 10 de Marzo de 2.005 fue el día en que uno de los más grandes jugadores de la historia del juego-ciencia, anunció su retirada del circuito profesional, el ruso (de origen azerí) Garry Kaspárov. Sin embargo sufrió una despedida de sabor agridulce, pues aquel día, en la última ronda de Linares, perdió una partida en un final de peones muy instructivo precisamente ante Topálov. Tanto uno como el otro, lograron ex-aequo (con 8 puntos de 12 posibles) la victoria en el torneo, denominado desde siempre como el “Wimbledon” del ajedrez.

Días después, casi premonitoriamente, el gran campeón recordó a todos que su “acompañante” en el primer puesto de Linares, había sido su colaborador (por la gran resistencia ofrecida) en la partida, a su juicio, más bonita que hubiese nunca disputado: Kaspárov vs Topálov, Wijk aan Zee, 1.999, 1-0; partida de sobrecogedora belleza. Pero para más “inri” cinco años atrás Topálov también entró en los anales del ajedrez, por haber perdido una partida frente al otro gran campeón, Anatoly Kárpov, que fue considerada por este último como su mejor obra creativa ante el tablero de ajedrez: Kárpov vs Topálov, Linares, 1.994, 1-0. ¡Tremenda escuela para el jugador búlgaro!.

 

     Tras Linares, los <<gladiadores del tablero>> se asentaron a finales de Marzo en la placentera Montecarlo donde se juega un torneo muy peculiar a doble vuelta; una a ajedrez activo (apróximadamente a media hora por partida) y la otra a la misma velocidad, pero en la modalidad de “a ciegas” (¡sin ver el tablero!). Nuestro héroe, en estas partidas de exhibición, que no son computables para el Ránking Internacional, consiguió un discreto 7º puesto (de 12 jugadores) pero le ganó en el global de sus enfrentamientos a los GM Peter Svídler (varias veces campeón de Rusia), al mejor GM español de la historia (junto a Ruy López – ¡año 1.561!) Alexei Shirov (de origen letón), a Evgeni Bareev (olímpico ruso) y al fuerte GM holandés Loek Van Wely.

 

     Así hasta llegar al día 12 de Mayo de 2.005 en que comienza el “Mobitel Masters” de Sofía, el torneo en que quedaba prohibido a los jugadores el ofrecimiento de tablas, y en el que el GM Veselin Topálov, como buen profeta en su tierra, ofrece un ajedrez propio del S. XXI, como admitió el GM Krámnik al pararse a pensar más en la partida Anand vs Topálov (tablas en 61) de una de las rondas, que ante su propia mesa de juego, donde la posición obtenida era intrascendente.

Ya todo el mundo deduce tras verle jugar en los últimos meses que Topálov es un modelo que las demás estrellas del deporte mental deberían imitar: “Luchador por autonomasia, de estilo  dinámico  y creativo, que en condiciones normales de lucha solo concede tablas cuando realmente la posición no  da  más. Con el tiempo se vuelve mucho más pragmático. Ya no busca la belleza en cada jugada, pero a su juicio se inspira en la estrategia del fútbol internacional. Se da cuenta que solo con estrellas no se ganan los campeonatos. Se necesita ser fuerte como bloque. Pone de ejemplo al Liverpool y al Chelsea de Mourinho.  Por ello, le presta más atención al medio juego y sobre todo intenta en su entrenamiento diario con la computadora y el programa Fritz (que calcula cientos de miles de jugadas por segundo) rematar las partidas estratégicamente ganadas, porque sabe que uno de sus puntos débiles era precisamente ese, remachar a su rival a la más mínima oportunidad que se le presentase”. Y  llegamos  al 18 de Mayo, donde crea una obra inmortal, “la inmortal de Sofía” nada más y nada menos que frente al genial maestro hindú Vishy Anand, también ex-campeón del mundo de la FIDE. Fue aquella una gran partida de espíritu romántico y gran belleza, a partir de un sacrificio de caballo de Topálov, a largo plazo, que luego ganó con mucho brillo. Pero es que una jornada más tarde obtuvo, con negras, una victoria sobre Adams, dando muestra de su poderío con la pareja de alfiles, para seguir con una partida muy luchada (68 jugadas) contra la mejor jugadora de ajedrez de todos los tiempos, la húngara Judith Polgar (la princesa del ajedrez) tras seis horas y media de excelsa lucha inmortal. No conforme con esta jubilosa fuerza ante el tablero, en la ronda siguiente derrota al ex-campeón FIDE Ponomariov, en una de las partidas más bellas del año que confirmaba la explosión artística en el juego de Veselin Topálov. Ya en la última ronda se enfrentaría al actual campeón del mundo oficioso, Vladimir Krámnik y en una lucha con cantidad de enormes errores que reflejaba el cansancio tras el mejor torneo del inicio del S. XXI, Krámnik se rindió para poner la guinda que faltaba en la brillante actuación del GM búlgaro que finalizó en el primer puesto de este gran certamen.

 

     Siguió Topálov mostrándose con coherencia y brillantez afrontando en Julio de este año su último Torneo (Dortmund) antes de disputar el “Mundial FIDE 2.005” en la localidad de San Luis en la Argentina. Topálov que marchaba al inicio del torneo un tanto rezagado, emprendió su habitual remontada como ya había hecho en Linares y en Sofía. En esta tierra alemana logró ganar sus dos últimas partidas que le valió el ascenso a un meritorio 2º puesto final. Sus víctimas antes del mundial serían Naiditsch (joven maestro alemán que obtuvo meritoriamente el primer puesto en este torneo), Svídler y Leko (estos dos últimos fueron luego sus “clientes”, en el venidero Campeonato del Mundo).

 

     San Luis, provincia de Argentina, uno de los pocos microclimas del mundo que es conocida no sólo por su característica climática sino también por la calidez de su gente. En el complejo hotelero de Potrero de los Funes, del 28 de Septiembre al 14 de Octubre se escribió una de las páginas doradas del ajedrez mundial. Bien pertrechado por su entrenador y manager de siempre, Silvio Danailov y por su actual analista, el joven búlgaro de 18 años y campeón de Bulgaria, Cheparínov, el GM Veselin Topálov consiguió el ansiado título de Campeón del Mundo de la FIDE 2.005, haciendo una primera vuelta que hubiera firmado sin lugar a dudas, en su mejor época, el ajedrecista más excéntrico y genial de la historia, Robert James “Bobby” Fischer. Si bien en las apuestas previas Anand partía como favorito con “2,8 a 1” frente a “4,2 a 1” de Topálov y “5 a 2” de Leko, la marcha triunfal del gran jugador búlgaro, comenzó con una victoria con negras, precisamente frente a uno de estos favoritos,  Peter Leko. El húngaro, con blancas, obtuvo una ventaja colosal tras la apertura, pero omitió una “victoria forzada” en el movimiento nº 20, permitiendo a Topálov, no solo neutralizar el ataque sino acabar en un final ganador para las negras. En la 2ª ronda, Topálov, con blancas, frente a Anand aplicó un interesante sacrificio de calidad, entrando tras original idea en una posición con “peón pasado” a su favor y la pareja de alfiles, que arribó muchas jugadas más tarde a un final de damas y peones, que el GM hindú salvó varias veces, de milagro, hasta llegar a las tablas en la jugada 97 !!. Seis horas más necesitaría Topálov en la 3ª ronda, para derribar (con negras) al ruso Morozevich en juego de marcado carácter estratégico. La 4ª ronda mostró una “lucha” frente a Adams que hubiese firmado el 2º campeón del mundo de la historia del ajedrez, el Dr. Emanuel Lasker (1.868-1.941). Con blancas, Topálov entró en una posición en donde objetivamente no se encontraba confortable, pero que sí presentaba complicados problemas tácticos, difíciles de resolver, a su oponente. Adams, parecía estar bien tras la apertura, pero sin embargo tras el movimiento nº 25, quedó claro que el GM búlgaro estaba mejor. Cinco jugadas más tarde el inglés perdió el hilo de la partida y cayó fulminado brillantemente en el movimiento nº 36. En la 5ª ronda, Topálov derrotó a su entonces rival más directo en la lucha por el título, el ruso Peter Svídler, haciéndolo una vez más con las piezas negras. Topálov parecía incontenible, consiguiendo una “performance” de 3.124 puntos. Estaba claro que se sentía como en “casa” en posiciones de carácter incierto y poco claras. La 6ª ronda mostró a un Topálov en plan “Bobby Fischer”, logrando una brillante victoria, con negras, ante Judith Polgar, en el famoso muro de Berlín. Su performance seguía creciendo a ¡3.157 puntos! . Tras esta jornada, aventajaba en dos puntos limpios a los dos clasificados más inmediatos, Anand y Svídler. Pero como si todo supiera a poco, mostrando una magnífica maestría en el final de partida, doblegó al excampeón del mundo FIDE 2.004, Kasimdzhanov, el hombre que lo había frenado el pasado año en las semifinales del Mundial de Trípoli. Así, el impresionante maestro búlgaro lograba su sexta victoria en siete partidas (¡su quinta seguida!). En la segunda vuelta, y ya con una táctica obviamente conservadora que aprobaba entonces con beneplácito todo el mundo del ajedrez, para que lograse ser el primero en traspasar la meta que le llevase al máximo entorchado mundial, firma unas satisfactorias tablas en 24 jugadas con el “aburrido” Peter Leko, en la 8ª ronda. En la 9ª, fuerza sibilinamente la repetición de jugadas, tras la apertura jugada con Anand; para llegar a la 10ª jornada a una gran partida de lucha frente a Morozevich, que intentó sorprender a su oponente con una receta de su sabio entrenador Alexander Beliavsky, en un gambito de dama rehusado. Topálov, con blancas, jugó con firmeza una partida de ataque, doblando sus torres en la columna “b” y sacrificando un peón en “e6”. Ahora con una torre en séptima y un poderoso alfil frente a un inactivo caballo, junto a un peligroso peón pasado en “f7”, todo el mundo predecía una nueva victoria a lo grande de Topálov, pero la fatiga hizo presencia, provocando una errónea entrega de calidad y aunque mantuvo una mínima ventaja ya no pudo forzar la partida, contentándose con el empate en la jugada 61. En la 11ª ronda, Topálov tuvo su primera partida difícil del mundial, en donde su rival Michael Adams (con blancas) tuvo verdaderos chances ganadores, jugando muy agresivamente contra la defensa siciliana del búlgaro, sacrificando un peón, trayendo la dama al centro de la lucha y ofreciendo un “presente” (caballo) que Topálov rechazó. Adams ganó la calidad, para posteriormente sacrificar una torre por ataque. Pero el búlgaro, como los grandes campeones de la historia del noble juego, mantuvo la compostura, defendiéndose de forma precisa y forzando a Adams para que al final fuese él quien tuviese que buscar las ¡tablas!. En la 12ª ronda, la partida Topálov-Svídler desembocó en una pacífica apertura española, sistema “Anti-Marshall”, que también acabó en un rápido empate. Al final de esta jornada, sus más inmediatos seguidores, Anand y Svídler solo le habían llegado a recortar medio punto (1º Topálov, 9; 2º-3º Anand y Svídler, ambos con 7,5).

La penúltima ronda sirvió para por fin proclamarlo ¡Campeón Mundial de la FIDE 2.005!. Anand y Svídler, ya entregados, concedieron en sus respectivas partidas unas rápidas tablas. El único problema para Veselin, sin embargo, era Kasimdzhanov. Topálov (con negras) escogió de nuevo el “muro de Berlín” de la apertura española y obtuvo una posición en donde controlaba las casillas blancas con piezas y peones. Kasim, muy profesional, jugó fuerte para intentar prolongar la lucha por el título un día más, y de hecho obtuvo mejor posición. Pero Topálov encontró una espectacular salvación sacrificando la calidad para llegar a un final que se prolongó lo suficiente para ser la última partida en terminar de aquel día. Tras las tablas los aficionados, demás jugadores y organizadores entronaron una calurosa salva de aplausos para el nuevo campeón. En la ronda final, ya de mero trámite, la “dama de hierro”, Polgar, le hizo el pasillo concediéndole tablas en 18 movidas y acompañándolo luego de su mano al lugar más alto del olimpo ajedrecístico mundial.

 

El GM Topálov entrega la Copa del Mundo al Director del

Museo Nacional de Historia búlgaro, Bojidar Dimitrov.

 

     El día 22 de Noviembre, Tenerife, por tercera vez en su historia se vestirá de gala para recibir a un campeón del mundo de ajedrez . La primera vez fue Alexánder Alekhine (Aliejin) quien nos visitó el   21 de Noviembre de 1.945, jugando entonces en la isla treinta partidas simultáneas, una de ellas a ciegas (contra J. Pedreira, que dio la vuelta al mundo, por el tremendo sacrificio de caballo que el campeón realizó) con el brillante resultado de +27 -1 =2 . La 2ª visita a nuestra isla de un campeón del mundo, fue “virtual” y se produjo el 11 de Junio de 1.997, en la santacrucera calle del Saludo, en donde el astro del ajedrez, Garry Kaspárov nos visitó a través de la red (Internet), jugando entre otros, en una simultánea (que la daba desde Madrid, organizada por el periódico El País) de manera oficial con el que suscribe esta crónica, pero en realidad contra toda la flor y nata del ajedrez tinerfeño de entonces, que nada pudo hacer para zafarse de la tremenda presión estratégica que el ruso impuso en todo momento. Este próximo día 22 (justo sesenta años después de la visita de Alekhine) el destino ha querido que sea un día en donde la afición tinerfeña podrá tener la oportunidad de brindarle con “orgullo” a la antigua usanza, los ¡TRES HURRAS! que entregan el honor al nuevo y brillante campeón del mundo de ajedrez, el maestro búlgaro, afincado en España, Veselin Topálov.  

 

¡Gloria pues al Rey del ajedrez! .

 

 

Angel Jiménez Arteaga

Santa Cruz de Tenerife

      13 de Noviembre de 2.005