Informática aplicada al ajedrez (9).

 

 

 

El Oportunista Informado y el anuncio de un “paquete universitario de ajedrez”

 

Por MI Raúl Ocampo Vargas.

 

El martes 6 de marzo de 2007 tuve la oportunidad de escuchar una entrevista que por la televisión iberoamericana fue transmitida desde Seattle, Washington, Estados Unidos, hecha a Bill Gates. Sus palabras reafirmaron mi creencia de que, como regla general, en la vida, el hombre que tiene más éxito es aquel que cuenta con la información mejor, como diría el Primer Ministro de la Gran Bretaña, Benjamín Disraelí. Curiosamente, dos días antes, el 4 de marzo, durante la celebración del Purím, un orador búlgaro, que fuera Rabino en los años en que la dictadura comunista proscribía cualquier práctica religiosa, pretendía explicar que ni Bill Gates podía prever el futuro, aunque lo pareciese, ya que “el terreno de la profecía es un terreno extremadamente difícil, en especial en relación con el futuro”.

A veces veo a las hormigas circular aparentemente de forma errática, pero aunque parecen no seguir una estrategia, si siguen una dirección. Van aparentemente al azar, pero aprovechando las circunstancias para lograr la dirección que se han fijado: identificar y recolectar todo lo que les sea útil. Tan pronto lo hacen, avisan a todas las demás y en un rato ya hay cientos en fila india. Las líderes, las “scouts” o exploradoras, son clásicos oportunistas informados, como se describe así mismo Bill Gates.  Lo que importa no es la estrategia, es la dirección. El saber a donde uno quiere ir. Es como el consejo del gato de Alicia en el País de Maravillas: “Si no te importa a dónde vas cualquier camino te llevará ahí” La dirección es lo importante, pues una estrategia tendría que enfrentar muchas sorpresas. La sorpresa es que no haya sorpresas.

En su ensayo “The Psychology of Thinking”, Herbert Simon, premio Nobel de Economía, aclara lo de la hormiga: “Vista como figura geométrica, la senda de la hormiga es irregular, compleja, difícil de describir. Pero en realidad su complejidad es una complejidad en la superficie de la playa, no de una complejidad de la hormiga”

En el ajedrez, hacemos un plan, pero en realidad vamos de incertidumbre en incertidumbre, y el plan resulta ser sólo una guía poco precisa para orientarnos. Es una fusión de lo racional y del azar. El ajedrez es similar a un proceso estocástico, según la expresión del economista Josef Schumpeter, o sea es un proceso impulsado por acontecimientos al azar. No podemos calcular todo, y a cada rato sufrimos sacudidas estocásticas. En un país donde no se puede predecir más allá de que el sol sale mañana, uno sólo puede compilar datos y sacar conclusiones.

Actualmente la base de una gran parte de la predicción contemporánea y el modo en que las empresas enmarcan sus expectativas se basa en la introducción en 1944 de la teoría de los juegos de John Von Neumann y Morgenstern. “Pero lejos de ver el problema” nos dice Simon, “la teoría de los juegos demostró lo inmanejable que es la tarea de prescribir acciones racionales en una situación en que intervienen muchas personas con intereses opuestos”.

Por lo tanto, ¿Cómo actuar en este camino de sorpresas?. Oportunismo Informado. En pocas palabras , recabar información con la esperanza de que tengamos la información que sirva en un momento de sorpresa. En el ajedrez no sabemos que apertura se va a jugar en la partida, pero contamos con un bagaje creciente de conocimientos que amplia las posibilidades de que enfrentemos algo para lo que estemos preparados.

En este acopio, la informática juega un papel decisivo. Pues nos permite absorber información de aquí y de allá y ponerla a nuestra disposición en el momento oportuno. Información y Oportunidad. Oportunista Informado. Ahora la información tiene fuentes, y la informática nos permite tener una creciente red de fuentes. Herb Simon en su libro también nos habla de ello. Dijo que en su actividad probablemente está en contacto con 1000 personas, cada una de las cuales está a su vez en contacto con unas 500 o 1000 que él no conoce, lo cual da una red de entre medio millón a un millón de personas. Dijo enseguida que a lo más estaba a unas cuantas llamadas telefónicas (o emails) de cualquier cosa que quisiera conocer.  Robert Waterman, dice que “Las gentes que tienen más éxito se esmeran en edificar contactos. Es su modo de mantenerse informados y en gran parte es lo que hace de ellas buenas estrategas”.

En el ajedrez uno puede tener contacto diario con más de 100 personas de varios países via email, que a su vez lo tienen con otros cientos, igual que la red que describe Simon, pero ahora nos enviamos archivos y muchas otras cosas que el teléfono nunca pudo hacer. Ralph Gomory, vicepresidente de IBM, describe así a la ciencia: “Podemos concebir la ciencia como un gran depósito de saber, alimentado continuamente por el flujo constante de la indagación proveniente de la investigación básica. De cuando en cuando se saca algo de agua y se aprovecha, pero no sabemos que porción del agua será necesitada”. Con un gran almacén de información y de experiencia, podemos confiar en nuestra intuición. El MI William Hartston, que además es un connotado psicólogo, nos describe una versión de “lejos de ser bueno”, al describir la forma en que dos jugadores analizan una jugada en particular:

El alumno: ¿Qué tiene de malo?

El Maestro: No esta bien.

El alumno: ¿Por qué?

El Maestro: No es el tipo de jugada que se hace en esta posición.

Desgraciadamente, como escribe el investigador Willis Harman: “La mayor parte de nosotros todavía seguimos considerando a la intuición como si tuviera un rótulo de “Solo para emergencias”.”

Ya en otros artículos he tratado de describir la intuición, pero a veces me gusta repetir que es “la capacidad de adivinar correctamente sin saber por qué”.

Pero confío que se alimenta del acopio continuo de conocimientos y el repetir constantemente el examen de posiciones básicas.  Dichas tareas pueden ser realizadas con plenitud gracias a la informática. Antes teníamos que examinar una posición básica una y otra vez, acomodando piezas, poniendo otra posición, volviendo a acomodar piezas, etc; hasta que nos ganaba el fastidio. Ahora abrimos un archivo de Chess Base, apretamos una tecla y surge la posición, un “F10” y viene la que sigue, en una décima parte o menos del tiempo que antes nos tomaba.

El factor visual de la computadora nos ayuda para grabar en la mente los patrones que serán guías de nuestras pesquisas durante la búsqueda de la jugada en un torneo Algunos autores piensan que es mejor poner las piezas en un tablero para acostumbrar a ver las cosas igual a como las veremos en el tablero. Entonces, según esa tesis, cuando jugamos “on line” tenemos que prepararnos desde la pantalla, y cuando lo hacemos a la vieja usanza, un jugador contra otro, tenemos que prepararnos con un tablero normal y no con la pantalla. Bueno, ninguna autoridad de gran prestigio se ha expresado en contra de estudiar en la pantalla de una computadora, pero no niego, ni afirmo, sino todo lo contrario.

Algunos lectores de esta serie de artículos han expresado la queja de que yo hago sentir mal a quienes no estudian con computadoras al hacerlos ver que se están atrasando y preferirían que escribiera de cosas más agradables (para ellos, al menos). Bueno, mi respuesta sería una sola palabra: Anosognosia.  Según los neurólogos es el trastorno en que gente obviamente muy enfermas, que sufren dolores, niegan que los sufren. Negación de la realidad a un extremo de psicosis.

Quieren seguir estudiando ajedrez como lo hicieron los últimos veinte años. Claro que lo pueden hacer, pero no tendrán oportunidad cuando jueguen con un joven que estudia con computadoras. Perderán y pasarán a ser jugadores “desechables”.

Puedo dar un consejo, para cuando se pongan a estudiar ajedrez. Arriba, enfrente de ustedes, pongan un letrero que diga: “Ha de Haber un Modo Mejor”. Si quiere jugar ajedrez y juega torneos, invirtiendo en viajar a ellos, y en gastos relacionados, etc., puedo decirle que si cree que tener una computadora sale caro, es más caro no tenerla.

Esto me da pie para hacer un anuncio. En esta época en que hay creciente interés por insertar el ajedrez en las escuelas, hay que pertrecharse con la información necesaria para aprovechar las oportunidades de trabajo. La informática puede dar el “plus” que haga que su propuesta sea favorecida por la contratación. Proponga a la escuela una pequeña inversión: $300 dólares por una computadora con tarjeta de video, otros $200 para una televisión de más de 20 pulgadas de pantalla y otros $2500 por mi paquete completo con toda la información para realizar clases de ajedrez, un curso de 50 lecciones plasmado en unas 5000 diapositivas que ilustraran la clase y guiarán al profesor, 3000 archivos en Chess Base con ejemplos comentados relacionados con las clases, un Chess Base Light que puede “bajar” gratis de Internet, y tiene todo para desarrollar cursos adecuados de ajedrez, con una metodología derivada de los modelos exitosos de la URSS, Rusia, Ucrania y Alemania. Si en cambio propone gastar en libros de ajedrez, etc; saldrá mucho más caro desarrollar programas de estudio y contenidos de clases. ¿Para que invertir en crear algo que ya se desarrolló? El material que ofrezco costó miles de dólares en inversión y años de experiencia. Ahora lo puedo ofrecer en 2500 dólares porque veo perspectivas de vender 100 en un año. Como el registro legal costo 20 dólares y veo más de 1000 escuelas potenciales compradoras, percibo que es el momento ideal. ¿Sabe cuantos pidieron copia del Plan de Promoción que ofrecí gratis? 250 personas de 200 ciudades distintas, y más de 110 preguntaron en cuanto vendía el paquete de instrumentos, ¡y este plan es una porción muy menor de lo que ofrezco!. Si usted ya es instructor, sabe que las herramientas aquí ofrecidas garantizarán su permanencia en el trabajo y harán de su labor algo mucho más efectivo y agradable. Es fácil convencer a la institución en hacer una pequeña inversión de no más de $4000 dólares y poder crear un centro computarizado de ajedrez, con paquete completo de clases y todo el material informático necesario. Conjunte el paquete al surgir dos instituciones solicitantes. Ahora creo que pueda ser una oferta interesante para muchas ciudades. En tres ciudades de la República Mexicana están creando centros de alto rendimiento con computadoras, el paquete que ofrezco resolvería muchos de los problemas de diseño de clases, contenidos y material que tienen. Espero que pronto otras ciudades las imiten. Son más de 1000 las ciudades potenciales, además de 300 universidades y varios miles de escuelas. Acérquese a una escuela o una serie de ellas, y propóngales instalar una aula de ajedrez, comprando el paquete podrá atenderlas debidamente y presentar el mismo programa a otras similares. Si un instructor trabaja para tres escuelas, me bastará que compre un solo paquete y yo le puedo asesorar por el costo mínimo mensual de un curso via email. En realidad espero que la asesoría me brinde más ganancias que la venta del paquete, pues nunca se termina y los paquetes si. Imagínense si vendo paquetes para dar 100 asesorías al mes.  Hago la oferta, porque se que hay decenas de instructores que no han podido resolver el problema y me han pedido asesoría para hacerlo. Mi respuesta fue integrar el paquete que ofrezco. Es costoso, porque no es simplemente una colección de CDS, es mucho más, es un sistema de cómo hacer las cosas y con que. Además se trata de que la institución lo pague, no el instructor. 3000 dólares por instalar un centro computarizado de ajedrez es un costo ínfimo. Se de un Centro de Alto Rendimiento que costó diez veces más y aún no han podido echarlo a andar. Hay otro que planean en el Soconusco en que invertirán 150 000 dólares y francamente no creo que rinda el servicio que planean, porque no tienen los contenidos y programas. Las computadoras solas no servirán para dar clases, solo para jugar via Internet, cuando mucho. Las clases y la documentación, los programas de estudio y de entrenamiento, etc; es lo que hace que sirva un centro computarizado para una ciudad o escuela. Para lograr eso, el costo del paquete es mínimo, por eso espero vender muchos. Esto mientras el “efecto Radjabov” me retrase en el lanzamiento del “Sistema Bucanero”.

Este mismo anuncio habla de la cantidad de posibilidades que ha creado la informática aplicada al ajedrez. En realidad con ella, vivimos una era de sorpresa en sorpresa, y depende mucho de la actitud que tengamos. La productividad es una función de la actitud, y el costo es una función de la productividad, de modo que todo depende de la actitud. Tenemos que desarrollar una saludable falta de respeto por lo imposible. Los instructores de ajedrez viven, debido a la informática aplicada al ajedrez, una etapa muy especial de la historia del ajedrez. Al “informatizarse” el mundo del ajedrez, una de dos, o se vuelve a capacitar a todo el mundo, o habrá que cambiar a casi todos los instructores que actualmente laboran dando clases de ajedrez. Capacítense, porque de otra manera no podrán competir. La vida les resultará más divertida y más fácil. Hay que orientarse hacia la superación continua.

Si se siguen dando clases a la antigua, llegarán a la estagnación. Quisiera citar a John Gardner, de su libro “Self Renewal” (Auto Renovación):

“Nuestro modo de pensar sobre crecimiento y descomposición está dominado por la imagen de la duración de una vida aislada, animal o vegetal. Brote, floración y muerte…Pero tratándose de una sociedad que se renueva constantemente, la imagen apropiada es todo un jardín, un acuario equilibrado u otro sistema ecológico. Algunas cosas están naciendo otras están floreciendo y otras están muriéndose, pero el sistema perdura.”