Apuntes Bibliográficos para Inforchess.

 

La idea de Bucanero, informe de daños.

 

Por MI Raúl Ocampo Vargas.

 

En artículo anterior hablé de varios experimentos realizados con la informática aplicada al ajedrez. Uno de ellos era “Bucanero”.

 

Aunque despertó mucho interés al principio, muchas solicitudes, no fue fácil calificar el éxito, pues pocos respondieron a una solicitud de evaluación. En momentos se evalúo si trabajar en producir otro número. Como es una sociedad balcánico caribeña, de cuatro personas, todas las cuales están colmadas de títulos académicos y ajedrecísticos, pero en la inopia económica más triste, se decidió continuar, pues de una manera u otra hubo mejoras en ingresos vía Internet, aunque no en cantidad significativa y no siempre atribuible a Bucanero, pero como en las proyecciones fue mejor que lo esperado, el experimento se decidió continuar. Así que en el número siguiente: Bucanero 2, será una Revista Mixta en PDF y archivo adjunto en Plataforma Chess Base. ¿Cuál es, hasta ahora, el informe de los daños?

 

Bucanero pretende ser un medio de comunicación que pueda ser atractivo a los aficionados al ajedrez que utilizan las computadoras para estudiar, entrenar o simplemente mantenerse informados del ajedrez.

Entre ellos habrá ajedrecistas que sólo deseen trabajar con la computadora usando su pantalla para leer, otros gustan de imprimir el material para luego leerlo. Habrá quienes quieran utilizar su Palm u otro sistema “Hand Held” de computación para leer sobre ajedrez en cualquier tiempo libre que tengan. El que yo llamo sistema Bucanero, pretende brindar material para todos ellos.

 

¿Cómo surge Bucanero? Al navegar por Internet uno se encuentra con que hay un inmenso material muy importante y valioso sobre ajedrez por toda la red, verdaderos tesoros en sitios webs y blog desarrollados por todo el mundo. Al conversar con alumnos y con colegas instructores de ajedrez, me sorprendió el hecho de que es muy poco el material que obtenían de aquel tesoro desperdigado por los mares del Internet. Muchas veces era por desconocimiento de los sitios en donde hallarlos, otras veces era por problemas con idiomas. Obviamente, si en Rusia y en los países que antes formaban la URSS, hay varios millones de ajedrecistas organizados, quizás más que en el resto del mundo junto, exceptuando China, es natural que en ruso haya una gran cantidad de sitios en ese idioma, muchos sin traducción a otros idiomas. El número de sitios formales, digamos de organizaciones más o menos grandes, de 10 000 miembros o más, es más de una centena, además de que pululan miles de blogs en ruso con material muy interesante. La cantidad de material que no es accesible al navegador de habla hispana es realmente enorme. Durante unos nueve años, de 1996 más o menos a 2005, fui acumulando material e información obtenida en la red como parte de mi trabajo formal en el gobierno federal mexicano primero y después en una organización de universidades. Hice un acervo de diversos temas relacionados con mi trabajo, además de aprender y crear diversos métodos para realizar investigaciones por Internet y preparar documentos que pudieran servir para la toma de decisiones de directivos de alto nivel. En mis ratos libros, desde ese 1996 hasta ahora, utilice esos métodos para acumular otro acervo, pero ahora sobre ajedrez, principalmente extraído de sitios webs en idiomas eslavos, alemán e ingles. También, por razones de manejo de información, estuve digitalizando mi biblioteca de ajedrez en varias maneras, pasando a base de datos partidas con comentarios y en PDF. Posteriormente, de 2000 a 2004 estuve trabajando para crear el sistema de enseñanza en Internet y televisión del proyecto “El Juego es Pensar” que la Secretaría de Educación Pública  patrocinó. En ese período, mucho del material digitalizado de los libros de los grandes instructores, principalmente clásicos occidentales, en un 20% y soviéticos en un 80%, fue modificado levemente, con adiciones personales, mezclas, etc; para finalmente tener un sistema completo de enseñanza y entrenamiento en 50 lecciones. Por razones burocráticas, solo fueron publicadas en Internet 30 lecciones. Durante ese desarrollo el material de cientos de libros y revistas digitalizados fueron traducidos, modificados, mezclados; como dije antes. Mucho de ese material fue pasado a las 50 lecciones, pero una enorme cantidad se quedó, no en el tintero, en discos duros.

 

En ese período también colaboré en sitios webs, como inforchess y notichess, donde he publicado más de una centena de artículos utilizando, por supuesto, el acervo acumulado y el nuevo que se añade día a día.

Después fui contratado para crear el Centro de Alto Rendimiento de Ajedrez “Maestro Alejandro Baéz Graybelt” en la Ciudad de México y durante 2005 y 2006, con mi acervo fui creando una serie de veintenas de lecciones para preparar alumnos de los muy diversos niveles, para enseñar auxiliado con computadora.

 

En base a métodos desarrollados para extraer información de la red, añadido a un sistema ideado por mi para digitalizar libros y revistas de ajedrez que permiten pasar a plataforma de chess base decenas de partidas comentadas en tiempo record, generalmente traducidas de diversos idiomas al español, el acervo se volvió monumental. Una colección personal de más de 700 libros de ajedrez se fue convirtiendo, digitalizados, en más de 300 000 partidas comentadas. Por supuesto que muchísimo material se repite. Al digitalizar y computarizar el material es más fácil advertir cuanto se copian los autores unos a otros, sobre todo, por supuesto, los que pertenecen a una misma escuela, como fue la soviética. En el medio “literario” de ajedrez, la piratería es total. Hay partidas que han sido digitalizadas en más de 100 versiones diferentes, pues aparecen en muchos manuales por ser muy notables e instructivas. Por ejemplo, la partida Carlos Torre – Emmanuel Lasker, del Torneo Internacional de Moscú de 1925, tiene un buen record en el acervo, pues tengo más de 140 versiones de sus comentarios, además de que aparecen en más de 18 de esas versiones prácticamente los mismos comentarios. Por supuesto que es muy interesante reproducirla con opiniones de muchos autores, pues por lo general le añaden una cosita por ahí, otra por allá y terminan todos enriqueciéndola un poco, aunque no falta el comentario inexacto y desafortunado que habría que suprimir.

Lo que es piratería o no en ajedrez es tema muy controversial y es como para una tesis de Derecho Comparado. Pues todo mundo modifica algo y, además del efecto de las traducciones, el uso de sinónimos, etc.; siempre se puede hacer pasar como material original lo muy trillado.

Es como los filmes de Hollywood. Un buen tema se vuelve película nueva cada diez años. Una novela exitosa pasa a película y luego una y otra vez surgen nuevas versiones.

 

Los autores se piratean así mismos. Vuelven a poner los mismos ejemplos, con muy leves modificaciones y hacen un nuevo libro. Tras digitalizar cientos de libros, parece que el ganador en repetirse a si mismo, con muy leves modificaciones, era el GM Alexei Suetin, aunque en su descargo hay que añadir que escribía un libro en ruso, luego sacaba la traducción al alemán con ligeros cambios, luego volvía a sacarlo en ruso con añadidos de lo que sacó en alemán, más dos artículos publicados en bielorruso, luego esa versión en ruso, con título ligeramente diferente, se modificaba un poco más, con unas 20 páginas más y luego aparecía en alemán. La versión en alemán, era sintetizada, pasaba de 400 páginas a 120 y aparecía en inglés. ¡Para Ripley! Otro “autor” junto las notas de sus colegas, fue a un país centroamericano, les añadió un 30% de sus propias notas y con su redacción, sacó un libro que causo tanto enojo entre sus compañeros que tuvo que huir a otro país. Para colmo, luego ese libro fue pirateado a su vez, con ligeras modificaciones, publicado en un país suramericano y fue un regular éxito editorial para otro autor, que vendió, dicen, más de 4000 ejemplares. No se hubiera notado a no ser por comentarios a unas ocho partidas que palabra a palabra son iguales, como descubrió la computadora al digitalizar ambos libros. Los mismos ejemplos, con diversos comentarios, pero casi en un orden similar, ya habían aparecido en tres libros de Suetin.

De ahí que se ocurrió el llamar a la piratería disfrazada, Bucanería. Más en honor de la marca de malta “Bucanero” que se produce en Cuba, que por apego histórico.

 

El caso es que la mayoría de los ajedrecistas tenemos una cierta afición a acumular material informativo de ajedrez, por lo que me pareció una buena idea emprender un intento creativo de poner ese acervo al alcance de un público consumidor ávido de ese tipo de material y tal vez recuperar un poco del dinero que he invertido a lo largo de 40 años de acumular material de información e instrucción del ajedrez.

En esta época se dice que hay que tratarse de autoemplear. Lo he hecho un poco forzado, pues quede radicando en medio de un cacicazgo ajedrecístico, creador de páramos, donde si uno no rinde pleitesía a un muy pequeño y entronizado grupo, prácticamente no se puede hacer nada de ajedrez sin ser hostilizado y vetado. Pero como por experiencia se que ese estado de cosas no puede durar mucho pues se basan en situaciones poco sólidas y las aguas, por mucho que se trate, siempre van a su nivel, no quiero perderme el momento en que ese castillo de naipes se derrumbe y la dictadura del Gallero quede al descubierto.

Las sociedades cerradas, de intereses mezquinos y con miedo a todo lo que viene de fuera de sus muros mentales, históricamente truenan de manera muy ruidosa, pues generalmente van tomando acciones muy ostensiblemente reprobables.

Los Bucaneros eran expertos en el autoempleo y eran rebeldes por naturaleza. Y ahora que los Piratas del Caríbe van hasta el fin del mundo, lo real es que el Internet es como docenas de mares en donde un Bucanero puede navegar y su opinión expresarse por mucho que se le quiera callar.

 

Hacer Bucanero era natural. Se contaba con mucho material acumulado. A esto agregue uno que creía que no tenía. Durante 2006 fui contratado por el GM Marcel Sisniega para escribir una serie de artículos para el sitio Web del Campeonato Mundial de Ajedrez ha realizarse en México en septiembre de 2007. Escribí como 60, fui pagado, bien por cierto, y de pronto, sin ninguna explicación, sin que se sepa bien porqué, Marcel dejó de laborar en el Comité Organizador y en consecuencia yo también. El caso es que luego me enteré que los artículos ya entregados, más otros 20 que planeaba entregar cuando se suspendió mi relación laboral, no serían nunca publicados. Es más, el coordinador actual del sitio Web, mi buen amigo Manuel López Michelone, me dijo que podría yo publicarlos o hacer con ellos lo que quisiera. Así que los modifique levemente, pirateándome a mi mismo, hice un libro sobre la historia del ajedrez en México, otro sobre los Campeonatos Mundiales de Ajedrez, para PDF, por supuesto, y tenía yo más material para mi idea de Bucanero.

También muchos artículos publicados anteriormente en sitios webs han sido retirados ya de la red, y como cada vez hay nuevos lectores, he recibido solicitudes para ver si se pueden volver a conseguir. Así que he ofertado, con menos que regular éxito, la venta de colecciones de artículos en PDF.

 

Siguiendo las reglas de mercadotecnia, no puedo esperar un volumen de ventas de ese material si no doy a conocer una pequeña parte al menos. Otra vez, la idea de Bucanero como medio de dar muestras gratis se antoja.

Normalmente los Bucaneros eran seres pobres, perseguidos, acusados de un número creciente de delitos, asociados con otros bucaneros de todo tipo de orígenes y nacionalidades. Personajes que se sentían maltratados por las sociedades de sus localidades. Quizás no tenían ninguna virtud, pero muchos de ellos llegaron a ser muy relevantes para el desarrollo de sus países y una buena cantidad tenían principios respetables, aunque los más vivían como inadaptados. Bucaneros famosos como Drake, Raleigh, Lafitte, eran indefinibles y pasaban entre el corso y la piratería. Algunos provenían de lugares muy lejanos al Caribe. El caso es que en esta aventura bucaneril me asocié con varios caribeños y varios búlgaros y en el inicio de ella, primero preserve que obtuvieran lo esperado para garantizar la continuación de la idea. Como los bucaneros son pobres, con migajas están contentos y en eso hubo más que un éxito esperado.

 

Bucanero se irá transformando día y no se como. Del primer número se repartieron más de 1000 ejemplares y tuvieron su mayor éxito entre los lectores de países balcánicos, donde se hicieron ventas de software gracias a sus anuncios. La diferencia de la versión búlgara fue una adición en PDF realizada con traducción al ruso de varios artículos míos, además de la versión en castellano y unos de Capablanca, además de anuncios de torneos y clases. La consecuencia fue de que para la versión dos en el área del Caríbe se creará una adición en PDF, una auténtica revista. Así habrá versión en castellano y en ruso, con ligeras diferencias, sobre todo en los anuncios. La versión en castellano, será gratuita durante algún tiempo, pues es básicamente para promover mis cuadernos en PDF y clases vía e-mail. La versión “balcánica” se cobra, aunque a un precio muy módico para los estándares de América. El caso es que los Bucaneros nos repartimos el material del botín, pero la venta o su provecho, es por separado. Por supuesto que mucho material se comparte. Esto facilita que PDFs de cualquier publicación “balcánica” se pueden conseguir por este lado del mundo y lo mismo lo de acá puede aparecer por allá.

 

Como se han inventado todo tipo de trucos, y el material de diversos autores se piratea de unos a otros, ya no se sabe si un libro de Baikanov, no es otra cosa que la versión modificada con sinónimos y adición de un 10% más de ejemplos, reacomódos, etc; de un libro clásico de Botvinnik que en edición normal cuesta 30 dólares y en PDF de Baikanov 5 dólares.

Ahora me encuentro que se pone de moda la idea de vender libros en CD, lo que es muy buena idea, ya que enviar libros por correo a otros países es una asignatura por resolver, mientras que en cambio, los CDS cuesta poco enviarlos y es una manera más fácil de enviar información.

 

Aún así, voto por archivos en PDF, para los que gustan de leer en papel, con su archivo adjunto en Chess Base, para los que gustan ver partidas en la pantalla.

Por eso Bucanero se transforma así.

Como el objetivo es anunciar, será gratuito un par de números más. Luego se evaluará si vale la pena continuarlo con suscripciones o no. Ustedes dirán.  

IM Raul Ocampo Vargas

México, a 11 de Junio del 2007