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Comentando un libro  y un torneo

El libro “Curacao, the battle of Minds that shook the Chess World”, por el GM Jan Timman;  .

 

Por MI Raúl Ocampo Vargas

 

El libro “Curacao, the battle of Minds that shook the Chess World”, por el GM Jan Timman;  me parece que tiene particular importancia en estos días y decidí darle una revisada.

El Torneo de Candidatos de Curazao realizado en 1962 tiene mucha similitud con los torneos en que se disputó el título de Campeón Mundial en San Luis, Argentina 2005 y en el que se pondrá en juego el mismo título en Ciudad de México 2007.

Después de la muerte del Campeón Mundial Alejandro Alekhine después de la Segunda Guerra Mundial, se presentó para la comunidad ajedrecística mundial la situación de definir quien debiera ser el poseedor de tal título. La Federación Internacional de Ajedrez, FIDE, fundada en 1924 había tenido altibajos en lo que respecta a su autoridad para avalar ese título. Algunos campeones simplemente la ignoraron, otros parecían aceptar el aval siempre y cuando la FIDE no se metiera mucho en como cada Campeón aceptaba o no a un retador. Alekhine mantuvo siempre su independencia, aunque supo como no hacer sentir que su respeto a la FIDE era muy limitado. A la muerte de Alekhine, la Federación de Ajedrez de uno de los países vencedores de la Guerra, la URSS, decidió afiliarse a la FIDE y tratar de influir en su manejo y así garantizar que los jugadores soviéticos tuvieran oportunidad de ganar ese título. La Federación de Ajedrez de la URSS había asegurado, correctamente, que sus jugadores eran ya los mejores del mundo y era momento de obtener ese título mundial para uno de ellos, con las ventajas de propaganda internacional e interna que eso traería, pues en la URSS el ajedrez era una de las actividades más populares entre trabajadores e intelectuales. Era una oportunidad de demostrar la superioridad del poder soviético y de su concepto de “nuevo hombre”. En esa cadena de razonamientos, decidió el Gobierno de la URSS que se integrara la Federación soviética en la FIDE, a pesar de que durante años se había negado a hacerlo, y fortalecer de esa manera la autoridad de la FIDE para avalar al poseedor del título de Campeón Mundial. La manera en que la FIDE decidió que se disputara el título de Campeón Mundial fue realizar un torneo entre los aspirantes. Así rompió una tradición de muchos años que oficialmente partía del momento en que el mismo título de Campeón Mundial fue “inventado” por Steinitz en 1886, varias décadas antes de que la FIDE existiera. Pareciera, y así lo juzgan múltiples comentaristas, que la decisión de la FIDE fue influida profundamente por los soviéticos, pues en un match entre dos jugadores, como pudiera ser el match entre el más reciente excampeón mundial Max Euwe y alguno de los ganadores del último magno torneo antes de la guerra, AVRO 1938, Fine o Keres, o tal vez el ganador de algún torneo importante después de la guerra, como Groningen 1946, no aseguraba que el título lo ganara un soviético y se perdería una oportunidad histórica. Los soviéticos preferían que se hiciera un torneo, ya que indudablemente varios soviéticos tendrían que participar, pues si se nombraran los diez mejores jugadores del mundo, la mitad, al menos, serían soviéticos. Podría pensarse, que pudieran actuar en equipo. No aseguro que eso pasara por la mente de los ajedrecistas soviéticos involucrados, pero pudiera apostar que esa idea precisamente era la de los políticos soviéticos involucrados en las tareas de propaganda.

El caso es que la FIDE acordó realizar un torneo con los mejores jugadores del mundo, consistente en cuatro vueltas, es decir, cuatro mini matches entre cada uno de los participantes y sus competidores. El ganador del Torneo AVRO 1938, Reuben Fine, inmediatamente rechazo participar, pues para él era claro que con cuatro soviéticos tendría un equipo de contrincante, además integrado por cuatro que pudieran vencerle en cualquier momento. Así no habría oportunidad posible. El otro ganador, Keres, veía su país, Estonia, recién convertido en república soviética, después de haber sido ocupado por los nazis, y estaba más preocupado por que los soviéticos lo dejaran sobrevivir y veía que su aceptación a participar podía contar para poder vivir en Estonia sin que le recriminarán el haber jugado en algunos torneos internacionales en territorios de aquel imperio de Hitler que se juraba duraría 1000 años y fue destruido tres años y medio después de invadir la URSS. En lo que toca a Euwe y Reshevsky, era una oportunidad que no tendrían de otra manera y, quien sabe, tal vez pudieran vencer a los soviéticos.

El caso es que gano un soviético y durante décadas se ha especulado si Keres voluntaria o involuntariamente cooperó para ello.

Por supuesto que las federaciones afiliadas a la FIDE se hicieron eco de las protestas de muchos jugadores sobre si los soviéticos jugaban en equipo, pero aunque las protestas fueron prácticamente silenciadas, la FIDE decidió que el esquema de torneo, en lugar de match entre dos jugadores, ya no se justificaba, pues tenían un campeón mundial.

Pero de ahora en adelante el retador no sería elegido por el Campeón en base al dinero que ponía para retar. Todos recordaban que Capablanca nunca obtuvo la revancha de Alekhine. La idea es que un torneo parecido al que se hizo para titular al sucesor de Alekhine fuera utilizado para decidir el candidato. Asi surgió todo el ciclo para el campeonato mundial. Campeonatos nacionales primero, luego los campeones nacionales juegan en torneos zonales, cada zona reuniendo países, luego los campeones zonales pasan a un Interzonal, luego los primeros lugares van al Torneo de Candidatos. Además la FIDE, no se si de manera irónica, puso una clàusula: no más de la mitad de soviéticos en los torneos de Candidatos. Como los soviéticos eran más de la mitad de los mejores veinte jugadores del Mundo, se empezó a bromear que el Campeonato de la URSS era más difícil de ganar que el Campeonato Mundial. De hecho algunos campeones mundiales, como Tal, Smyslov, Botvinnik, Petrosian y Spassky, a veces no ganaron el Campeonato de la URSS en los años que eran campeones mundiales.

El caso es que en un torneo de Candidatos también parecio evidente la posibilidad de que jugadores de un mismo país jugasen en equipo. Ese torneo es el de Curazao 1962.

En realidad ese torneo y lo que paso en el, me parece tener mucha vigencia en estos momentos.

Tras el torneo, el campeón de Estados Unidos, Robert James Fischer realizó muchas protestas ante la prensa internacional de que las partidas entre los soviéticos estaban arregladas. Sus argumentos pesaron tanto que la FIDE decidió que nunca más el torneo de Candidatos se jugaría en el esquema de torneos, donde los jugadores pueden ayudarse unos a otros, sino en matches eliminatorios, encuentros en donde cada lugar se decidiera por la confrontación directa entre dos jugadores sin que el resultado de un tercero pudiera ayudar.

No hace mucho vi. un torneo estatal infantil donde dos niños se pusieron de acuerdo en hacer tablas todas sus partidas para que, tras vencer uno de ellos al tercer jugador, este no pudiera ocupar uno de los dos lugares clasificatorios a un regional. En cambio si uno de los dos ganase, tendría el perdedor que desempatar con el tercer jugador. Entonces hicieron tablas antes de jugar. Como eso lo vi mucho en los “interzonales” que se jugaron en México antes de los Campeonatos Nacionales Cerrados, me parece de lo más natural que haya jugadores que piensen que a menudo los “echan en medio”, pequeños equipos de “compadres”. Más si son del mismo club o del mismo país. El caso es que en torneos con el esquema del de Curazao 1962, es muy posible que jugadores formen equipos. Y ese esquema de torneo es similar al de México 2007, por eso muchas voces se levantan en prevención de la posibilidad de que se hagan “equipos”. Todo eso hizo que en particular me interesase el libro de Timman, máxime que su calidad de analista es indiscutible, lo mismo que se que es poseedor de excelentes fuentes de información y sus artículos en New In Chess son paradigmas. A raíz de que maneje la prensa en el Interzonal de Taxco y conviví con Timman durante su larga estancia en México, lo que condujo a intercambios bibliográficos y epistolares, recibí su libro oportunamente. Me interesaba particularmente su análisis sobre las protestas de Fischer, máxime que ambos habíamos tenido de hablar con el ahora islandés personalmente sobre el tema. Encima Timman podía contar con la versión de un soviético presente en el evento, Korchnoi, y algunos de los entrenadores soviéticos, que ahora, tras la desaparición de la URSS, ya no tienen trabas que impidan dar su verdad.

Tras analizar el libro, pude despejar varias cuestiones:

¿Un torneo así puede ser susceptible de que se juegue “en equipo”?

¿El realizar ese torneo puede traer ventajas al lugar sede que justifiquen los gastos realizados?

¿Puede en un torneo de ese tipo ganar el jugador que no sea el mejor?

¿Vale la pena seguir ese esquema, o es mejor el de matches?

A la primera pregunta, la respuesta es que si. Los argumentos de Fischer pueden no ser tan contundentes, pero lo que es irrebatible es que en ese torneo Fischer no hubiera podido ganar a menos que tuviera la fortaleza y madurez de 1972. Ganó en 1972 precisamente porque el Torneo de Curazao fue crisol fundamental para su neotenia, aprendió mucho allí y se forjo su resistencia en ese crisol. Korchnoi, que no estaba considerado por el “equipo”, tampoco hubiese podido ganar. Cuando una vez pregunto a uno de sus compatriotas, que llevaba varias tablas al hilo en el torneo, a quién esperaba ganarle, Geller contestó: “¡A ti!” En un torneo de tantas rondas, las tablas de descanso son oasis necesarios en un desierto atroz. El contar con “descansos” extras en forma de tablas con los amigos, es un factor importante en torneos largos. Eso se vio en torneos de Candidatos en 1953, 1956, 1959 y en 1962; además del Torneo Campeonato Mundial La Haya-Moscú 1948.

A la pregunta si trae ventajas a la sede. Curazao en Antillas Holandesas efectuó ese torneo en 1962. El ajedrez tuvo cierta promoción ahí durante unos años, pero en 1971, me contaban los jugadores de su equipo en la Serie Centroamericana y del Caribe, que no había más de 100 jugadores en Curazao.

Ahora bien, el torneo de Curazao no fue caro. La Federación de la URSS no exigía grandes premios para sus jugadores y los pasajes de los jugadores fueron costeados con arreglos entre la Federación de Holanda, La de Antillas holandesas y la FIDE. En ese entonces los premios eran muy pequeños. No había necesidad de dar buenos premios debido a que los soviéticos eran los mejores del mundo y aceptaban jugar por cacahuates ya que su sueldo lo pagaba el gobierno soviético. Si eran sorprendidos pidiendo o ganando dinero “extra” eran “confiscadas” sus ganancias si no tenían buenas “palancas” entre las autoridades de la URSS. Timman relata en el libro que eso le paso a un entrenador que viajo en la delegación de la URSS a Curazao que ganó dinero en unas simultáneas.

El Torneo de Curazao costó a la isla, poco más de 20 000 dólares. Pero en el libro queda claro que la relación costo – beneficio fue negativa. Más lo hubiera sido si todo el costo real, sobre unos 70 000 dólares de entonces , unos 300 000 de ahora, hubiese recaído totalmente en Curazao. Lo curioso es que dicen que hubo organizadores locales que sacaron una tajada del 20% de los gastos, según me explicaba un jugador del equipo de Antillas Holandesas. La prensa internacional no respondió adecuadamente al torneo y nunca se hizo un buen libro memoria del evento, hasta que salió este libro de Timman, cuarenta años después. El mejor antes de este, fue una pobre edición de la colección de la Editorial Sopena de Argentina, y un libro en Holanda, muy bien editado, pero de pequeño tiraje. Los rusos no le dieron mucha difusión al torneo, ni se hicieron más que pequeños libros. Les interesaba el resultado, no como se dio.

En lo que respecta al torneo, hay partidas magníficas y el libro de Timman las analiza bien. En el archivo adjunto hay una pequeña muestra.

El caso es que hay que tomar en cuenta lo de Curazao para ver como aprovechar el evento en México. La Ciudad sede de 2007 es una gran metrópoli, la más grande del planeta, donde se pueden hacer muchas cosas, pero también se pueden diluir grandes eventos. El resto es enorme, máxime que el comité a cargo de la organización ha tenido constantes cambios en sus técnicos y no considero que esté integrado por el número suficiente de profesionales y temo que existe cierta desorientación. La referencia era el GM Marcel Sisniega, pero ahora no tengo ni idea quién este al mando técnico, lo que no es muy tranquilizador. Pero a los 2000 kilómetros de distancia en que estoy es muy difícil juzgar más que por los nombres de los integrantes y “la caballada está muy flaca”…

Ahora sobre la cuestión de si un torneo como el de Curazao puede ser ganado por el que no sea el mejor. Eso no quedó claro. Petrosian siempre fue uno de los jugadores que más admiré e incluso creo que debió ser retador desde 1956. Geller y Keres no fueron superiores a Petrosian en ese momento, pero cualquiera de los tres pudo ganar y esa situación fue creada precisamente por el hecho de que estuvieron un buen rato haciendo tablas entre ellos. Lo que contó mucho fue que los restantes jugadores se fueron rezagando. Benko y Filip nunca tuvieron oportunidad, Tal estaba enfermo, Fischer muy inmaduro y se sobre presionaba, demasiado joven para saber equilibrar las cosas dentro de él ante esa situación. Y Korchnoi, pudo hacer algo al principio, pero se agotó por no contar con los “oasis” de las tablas de vez en cuando, pues lo dejaron “fuera” tras un tropiezo inicial.

Así que lo más seguro es que el mejor jugador de torneos del mundo ganaría el torneo. Ahora bien, el ser el mejor jugador de torneos no es necesariamente ser el mejor jugador del mundo, como ser el mejor jugador de matches no es ser el mejor jugador del mundo.

Lo paradójico es que el mejor jugador de matches parece ser actualmente Kramnik y el mejor jugador de torneos parece ser actualmente Topalov. Ambos quisieran disputar el título sólo en matches, pero ahora a Kramnik le conviene se dispute primero en matches, mientras a Topalov le gustaría hacerlo en torneos, de hecho él y Danailov “inventaron” el hacer el torneo de México 2007, pero ahora la única oportunidad de recuperar el título para Topalov y seguir ganando grandes bolsas, es jugar matches.

Para terminar, el libro de Timman es sumamente interesante. No es tan instructivo como el de Bronstein de 1953 o el de Najdorf sobre el mismo torneo de Candidatos de 1953, pero es el mejor de un torneo de candidatos aparte de los citados de 1953. Debieran conocerlo.

 

Tizimin, Yucatán a 14 de febrero de 2007.