INFORCHESS - Informática aplicada al Ajedrez

Notas Bibliográficas de Inforchess No.3

 Secretos del Juego Posicional. 

Autor:  Mark Dvorestky Secretos del Juego Posicional en Ajedrez

 

 

 

(1) Dvoretsky - Timoshenko [A26]
Moscu. Secretos J.Posicional p.13, 1966
[Mark Dvoretsky]

1.c4 g6 2.Cc3 Ag7 3.g3 d6 4.Ag2 e5 5.d3 Cc6 6.e3 Cge7 7.Cge2 0-0 8.0-0 Ae6 9.Cd5! No hay otro modo satisfactorio de evitar la fuerte ruptura 9...d5, con la consiguiente apertura de líneas en la columna d y presión sobre el peón de d3. 9...Dd7 10.Tb1 Diagrama

Las blancas han planteado un esquema flexible de desarrollo, que es, en mi opinión, uno de los mejores contra el esquema indio de rey elegido por mi rival. Las piezas, como en las viejas disposiciones de la época del Shatranj, están armónicamente situadas detrás de los peones, por lo que, llegado el momento, casi cualquier peón blanco podrá avanzar. Pero, por el momento, cubren de forma sólida todas las casillas centrales importantes. Los planes ulteriores de los respectivos oponentes están, en gran parte, condicionados por la formación de peones. Las negras, gracias a su peón de e5, cuentan con mayor espacio en el flanco de rey, precisamente en el sector en el que esperan atacar. Es posible, por ejemplo, f7-f5 y g6-g5, creando la amenaza f5-f4. Pero las blancas pueden neutralizar el peligro planteado por los peones contrarios, con el propio avance del peón f2-f4! En cuanto a las blancas, es obvio que piensan atacar en el FD. Con el avance de su peón a b5, y expulsando el caballo de c6, podrán intensificar la ya desagradable presión ejercida sobre la posición contraria con su alfil de g2. Si las negras desean rechazar al caballo de d5, con c7-c6, las blancas abrirán la columna b, cambiando peones en c6, y luego situando su alfil dama en a3 y la dama en a4. Teniendo en cuenta este plan, es evidente que no tiene sentido desarrollar el alfil dama por d2. Sería beneficioso para mi rival cambiar mi fuerte alfil de g2, pues sin su apoyo la planeada ofensiva en el FD se vería seriamente devaluada, además de debilitarse la posición del rey blanco. Pero no daría resultado 10....Ah3?, pues seguiría 11.Axh3 Dxh3 12.Cxc7. Pero imaginemos que el caballo rey negro no se encuentra en e7, sino en f6 o h6. Entonces si sería posible 10...Ah3! puesto que 11.Axh3? Dxh3 12.Cxc7?? permitiría 12...Cg4 y el consiguiente mate. Este sencillo motivo táctico sugiere a las negras la idea de cambiar la disposición de sus efectivos en la apertura. Cuando he jugado esta variante con negras, he preferido desarrollar el caballo por f6. Por ejemplo: 6...Cf6 7.Cge2 0-0 8.0-0 Ae6 9.Cd5 Dd7 (ver partida anexa, Savon-Dvoretsky; Camp. URSS Primera Liga, Odessa 1974). Artur Yusupov ha ensayado ocasionalmente el desarrollo del caballo por h6. En general, en la apertura las piezas se desarrollan hacia el centro, pero este plan tampoco carece de lógica. De este modo, no bloquea el peón f7 pero tampoco contribuye a la lucha por la casilla d5. Si se instalase en ella un caballo blanco, podría ser expulsado con c7-c6, y las blancas se verían obligadas a retirarlo con pérdida de tiempo, pues el cambio de caballos ya no es posible. (Ver partida anexa Petursson-Yusupov; Camp. Mundial Estudiantil Graz 1978.)10...Cd8 [A veces las negras juegan 10...a5 Este avance nos parece dudoso, porque va en contra de un bien conocido principio posicional: No deben avanzarse peones en el sector en que se está más débil. Con el avance a7-a5 se abre la columna a, lo que seguramente favorecerá a las blancas ya que sus torres podrán dominar el FD. Después de 11.a3 , Sergei Veselovsky, en el Campeonato por Equipos de Moscú 1967, me respondió con un movimiento dudoso, 11...Tae8?! concentrando todas sus piezas en el FR, a costa de quedar desamparado en el de dama. Siguió: 12.b4 axb4 13.axb4 Cd8 14.b5 c6 15.bxc6 bxc6 16.Cxe7+ Txe7 Diagrama

¿Cómo debe proseguir el blanco en esta posición?

Respuesta: El plan de las blancas es evidente. En uno u otro orden, deben desarrollar su dama por a4 y el alfil por a3, situar la torre en b6 o b8, y luego llevar la segunda torre al flanco de dama.

¿Qué pueden hacer las negras?

Por el momento, el avance central d6-d5 no es peligroso, debido a la réplica Aa3. Probablemente les convenga jugar Ah3, cambiando el fuerte alfil de g2. Por esta razón, la natural 17.Da4?! sería una considerable imprecisión. No es difícil impedir el cambio de alfiles con 17.Te1?! (17...Ah3 18.Ah1), pero es una lástima perder tiempo, ya que la jugada de torre no entra en los planes blancos. 17.Aa3!

Las mejores jugadas posicionales normalmente ayudan a implementar su propio plan, al tiempo que dificultan el del oponente. La continuación de la partida satisface ambos requerimientos. Las blancas intensifican la presión en el FD y, al mismo tiempo preservan su alfil de casillas blancas.

En caso de 17...c5, el caballo logra un excelente puesto avanzado en d5, aunque de todos modos, seguramente las negras debían haber jugado así. 17...Tfe8 (17...c5) 18.Da4 Dc7 19.Da8 f5 (Mi rival evitó la planeada 19...Td7 con idea de 20...d5, debido a 20.Tb8 d5 21.Tfb1 dxc4 22.dxc4 , ya que 22...Axc4? 23.Axc6 es malo para las negras. (?? RR)(23.Axc6 Axe2 24.Da4 (24.Axd7 Dxd7) 24...Ag4 (24...Dxb8 25.Txb8 Td1+ 26.Dxd1 Axd1 27.Axe8) 25.T1b7 Td1+ 26.Dxd1 Dxc6 (26...Axd1 27.Txc7; 26...Dxb7 27.Dxd8 Dxb8 28.Dxe8+ Dxe8 29.Axe8=) 27.Dxg4) ) 20.Tb8 Af8 (si 20...e4?! 21.Cf4 exd3 (21...Af7 22.dxe4 fxe4 23.Tfb1) 22.Cxe6 Txe6 23.Td1) 21.Ab4 Da7? 22.Ta1 (22.Axd6) 22...Dd7 23.Ta6 Af7 (23...c5 era más tenaz) 24.Aa5 Las negras se rindieron. La posición final es pintoresca.]

11.b4 Cxd5 [Después de 11...c6 12.Cxe7+ Dxe7 13.b5 Dd7 14.bxc6 bxc6 15.Aa3 , para continuar con Da4-a6; las blancas tienen un juego fácil. Mi rival decidió cambiar alfiles de casillas blancas, a costa de abrir la columna c, lo que permitirá presionar sobre el débil peón retrasado de c7.] 12.cxd5 Ah3 13.e4! ¡Una jugada típica! En el tablero quedarán los alfiles de casillas negras, de ahí la conveniencia de situar los peones en casillas blancas a fin de abrirle la diagonal al alfil dama propio. 13...Axg2 14.Rxg2 f5 15.f3 La posición blanca es preferible porque este bando controla mayor espacio y puede atacar en el FD, mientras que el ataque contrario en el otro flanco no es muy peligroso. El alfil negro se estrella contra sus propios peones y puede, por tanto, calificarse de malo. En caso de 15....c6, las blancas juegan 16.Cc3, y luego dispondrán de un excelente objetivo de ataque en el peón enemigo de c6, con el avance b4-b5, para minar el control de la casilla d5. Si lo desean, las negras pueden situar su caballo en d4, pero estas casillas no son equivalentes. Las blancas atacan la casilla d4 con su alfil, mientras que su oponente no puede hacer lo propio, cambiando su alfil por el caballo enemigo. Aquí puede verse la ventaja de contar con un alfil bueno en contraste con uno malo. 15...Cf7 Diagrama

¿Qué deben jugar las blancas?

Mi siguiente jugada quizás sea la mejor de la partida. Para encontrarla tuve que proceder a un razonamiento encadenado. ¿Qué quieren hacer las negras? Lo que querían era proponer el cambio 16...Ah6. ¿Debe consentirse el cambio del alfil? En general, es deseable mantener sobre el tablero el alfil malo del contrario. Ahora bien, eludir el cambio implica una pérdida de tiempo, las torres blancas se verán privadas de la importante casilla c1, y el caballo negro saltará a g5, amenazando peligrosamente el rey. De modo que probablemente será necesario asumir el cambio de alfiles. Ahora bien, ¿en que casilla? Si las negras toman en c1, la torre blanca queda ya situada en ese punto. Pero tras el cambio en h6 el caballo será desviado de g5, al borde del tablero. Este último factor me pareció más importante. Mejor es completar el desarrollo, atando al oponente a la defensa de su peón retrasado de c7. Las blancas necesitan preparar la triplicación de sus piezas pesadas en la columna c. La pieza que debe ocupar c1 es, obviamente, la torre de rey. La situación de la otra torre es c3, y la dama debe disponerse detrás de ésta, es decir en c2. Aquí interviene una regla general: En una columna abierta conviene situar la dama detrás de una torre. Esto significa que las blancas deben elegir entre 16.Tb3 y 16.Dc2:

16.Tb3!! La torre se dispone a completar la fuerte maniobra b1-b3-c3 y; en caso necesario, la dama podrá situarse eventualmente en c1, creando amenazas simultaneas en la columna c y en la diagonal c1-h6. Así pues, la jugada de torre es la más aguda. 16...Ah6 [La última consideración del comentario anterior fue corroborada por la partida Dvoretsky-Kremenetsku (Camp. URSS, Jarkov 1968) que continuó así: 16...h6 17.Tc3 Cg5? (17...c6) 18.Axg5 hxg5 19.Dc1! sin perder de vista el peón. 19...fxe4 20.dxe4 g4 21.Txc7 gxf3+ 22.Txf3 Db5 23.Dc4 Db6 24.Cg1! Ah6 25.a4! y las blancas materializaron su ventaja.] 17.Axh6 Cxh6 18.Tc3 Amenazando 19.Dc1. 18...Tf7 En este momento parece fuerte la maniobra 19.Dc2 y 20.Tc1, ya que las negras deberán defender su peón con Tc8. A continuación, las blancas podrían seguir ganando espacio en el FD, con a2-a4 y b4-b5, pero esta idea no es de ningún provecho inmediato. Recordemos cómo suele montarse una ofensiva de peones en el FR. Si hay un peón negro en g6, el plan habitual es h2-h4-h5, con la apertura de la columna h. Con un peón en h6, a menudo es posible abrir la columna g con el avance g2-g4-g5. La regla general dice así: Al lanzar un ataque a la bayoneta, podemos utilizar un peón enemigo como gancho, es decir, como objetivo de ataque. Si no existiese ese gancho, habría que crearlo. De este modo la avalancha de peones resultará mucho más efectiva. Ahora resulta comprensible la siguiente maniobra de la dama blanca. [Si ahora 18...Cf7? sigue 19.Dc2 Tac8 20.Tc1 que es malo para las negras.]

19.Dc1! Rg7 20.Da3 Ante la amenaza 21. Tfc1, las negras necesitan disponer de la torre, sin perder el peón a7. En caso de 20...Db5, la replica sería 21.Da5! 20...a6 [20...Db5 21.Da5!] 21.Tfc1 Tc8 22.Db3 Gracias al avance a6, se ha creado un punto de ruptura que las blancas pueden explotar con a2-a4 y b4-b5, minando el FD, tal vez seguido de b5-b6. En caso de a6xb5, las blancas pueden retomar en b5 de dama con transición a un final ventajoso. La dama, por otra parte, podría situarse en la activa casilla a5, aunque en tal caso quedaría muy alejada del FR, donde podría ser necesaria para neutralizar un contraataque contra el rey. 22...g5? Diagrama

¡Un decisivo error estratégico que lo resuelve todo! Las piezas negras están mal dispuestas y poco pueden esperar de este ataque. ¿Cómo deberían haber continuado? En una conferencia, de una de las sesiones de la Escuela Dvoretsky-Yusupov, para jóvenes jugadores de talento, el entrenador de Kiev, maestro Alexei Kosikov, formuló "el principio de la peor pieza": determine cuál de sus piezas está peor situada que las demás y muévala a la mejor casilla posible. En muchos casos, la jugada correcta puede hallarse fácilmente, siguiendo esta regla. Tal es el caso aquí, donde la peor pieza negra es el caballo de h6.

[Una buena maniobra es 22...Cg8! y 23...Cf6, y después, en caso necesario, incluso puede incorporarse a la defensa del peón de c7 con Ce8.; También hay una idea más interesante, aunque más arriesgada: activar la dama con 22...Db5!? , para seguir con Db6. Desde la casilla b6, la dama contribuye a proteger el peón de c7, amenazando al mismo tiempo una eventual invasión del punto e3, aunque pueda ser atacada por piezas y peones blancos.] ¿Cómo deben continuar las blancas? Un procedimiento efectivo para contestar a un ataque de flanco enemigo es con un contragolpe en el centro. Pero aquí no sirve 23.d4? que sería un grave error, porque tras 23...fxe4, las negras abren la columna f y logran la casilla g4 para su caballo o su dama. Aquí se plantea la cuestión que suele ser útil a la hora de afrontar cualquier problema posicional: "¿Qué pretende mi rival?". Obviamente, uno de estos dos avances: 23...g4 ó 23...f4. En caso de 23...g4, una fuerte réplica es 24.f4!, después de lo cual queda totalmente bloqueado el paso de las piezas negras hacia el FR. Después de 23...f4 parece deseable 24.g4, pero entonces seguiría el eventual sacrificio de caballo en g4. Para evitar esta posibilidad, puede optarse por la profiláctica 23.h3. Pero en principio esta jugada no es deseable, en tanto que contradice la regla antes mencionada: no hay que realizar avances debilitadores de peones. Si es posible, es mejor prescindir de ellos. Aquí tal vez sea oportuno recordar el principio de la economía defensiva: al defenderse, realice sólo las mínimas concesiones, es decir, las imprescindibles. La jugada h2-h3 es ciertamente, una concesión. ¿Para qué sirve? El avance f5-f4 tiene un serio inconveniente: suprime la presión sobre el peón de e4. Como consecuencia, las blancas, llegado el momento, pueden reaccionar en el centro, con d3-d4!, con lo que se abre la tercera horizontal, con la torre y la dama muy bien dispuestas, en c3 y b3, para desplazarse al FR. Aclarado esto, es evidente que las negras no plantean ninguna amenaza seria. Por consiguiente, llegó el momento de poner en marcha un plan de ataque en el FD. 23.a4! Cambiando la orientación del juego; el principio de profilaxis planificada establece que al tomar una decisión no deben dejar de tomarse en cuenta las intenciones del contrario, lo que no significa que siempre deban realizarse jugadas profilácticas. 23...f4 24.d4! g4 [Después de 24...fxg3 25.hxg3 g4 seguiría 26.f4!] 25.dxe5 dxe5 26.gxf4! El cambio de peones permite al caballo blanco llegar a la casilla e6, donde disfrutará de una posición colosal: ataca el punto c7, creando amenazas contra el rey enemigo, y cerrándole a la dama negra el paso al FR. 26...exf4 27.Cd4 Rh8 [Un poco mejor era 27...gxf3+ aunque las blancas tienen la elección entre 28.Txf3 (y 28.Rh1 ) ] 28.Ce6 c6 29.Db2! Diagrama

¡Una jugada muy fina! Las negras deben regresar con su rey a g8, quedando así privadas de contraataque sobre la columna g. Por el contrario, pronto podrán hacerlo las blancas.29...Rg8 30.b5! El triunfo de mi plan de apertura de atacar en el FD. La defensa contraria se viene abajo. 30...axb5 31.axb5 gxf3+ 32.Rxf3 Cf5 Sacrificando el caballo en una tentativa desesperada. La posición está ganada y las blancas no conceden opción a su rival. 33.Tg1+ Cg7 34.bxc6 bxc6 35.Tc2! Amenaza 36.Tcg2. 35...Te8 Con la última esperanza de que las blancas jueguen 36.Tcg2?. La solución más efectiva es pasar a un final de torres, con dos peones pasados y unidos, y uno de ventaja. [Malo es 35...cxd5 a lo que seguiría 36.Txc8+ Dxc8 37.Txg7+] 36.Txg7+ [36.Tcg2? Txe6 37.dxe6 Dd3+; Aunque, por supuesto, la simple 36.Txc6 también era buena.] 36...Txg7 37.Dxg7+ Dxg7 38.Cxg7 cxd5? 39.Cxe8 Las negras se rindieron. 1-0 1-0

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