II Torneo Abierto Mexicano Internacional de Ajedrez de Morelia 2007.

 

Por MI Raúl Ocampo Vargas.

 

Tanto por la cantidad de participantes, el monto de los premios y el ser marco de un evento magno como el Morelia-Linares, el II Abierto Mexicano de 2007 es, en lo que va del año el torneo de ajedrez más importante de los realizados en México. Si bien ese calificativo no sería difícil de lograr ya que han estado muy pobres las actividades de ajedrez en México este año.

El torneo de Morelia logró una muy buena participación, aunque siento que no la adecuada proporcionalmente al gasto efectuado, ya que tenía una buena bolsa de premios y una inversión muy grande en infraestructura y personal, si bien esto se difumina entre el Morelia – Linares de gran boato y el que sería su evento paralelo. A veces parece ser que algunos gobiernos estatales en México, en su afán de promover el ajedrez no cuidan la relación de costo y beneficio. Por cada participante en algunos eventos se gastan varios miles de pesos, mientras que en otros no quieren dar ni diez pesos por competidor. En algunas ciudades el ajedrez es favorecido por algunos directivos que hacen su “tercer piso” con torneos que, pudiendo costar diez veces menos, salen carísimos debido a que se derrocha dinero en aspectos poco importantes pero si susceptibles de dejar algo de dinero a los vivales. “De la obra, sobra” Era el lema del funcionario de antaño que se niega a desaparecer del todo. El caso es que en estos años surgen muchos promotores del ajedrez de nuevo cuño que gastan aquí y allá dinero público a su gusto, sin tener ningún criterio en que y en que no gastar. Algunos gastan unos dos mil dólares en pagar a un Gran Maestro específico para que compita en un torneo abierto, simplemente porque le cayo bien, y no aumenta las premiaciones para que pudieran atraer a tres Grandes Maestros más para el torneo. O pagan diez jueces pudiendo hacer el torneo con cuatro, sólo para mantener una corte de lamebotas o para ser dispensador de favores. O se habla de hacer publicidad al torneo y no invierten en hacer un buen sitio web y el torneo apenas logra difusión internacional. En fin, hay de todo. Pero volvamos al Torneo de Morelia.

Con premios abundantes y “condiciones” favorables en apoyo a Grandes Maestros, se logró una buena participación de ellos, aunque por lo general los que participaron eran los habituales en torneos mexicanos como Milov, Mitkov y los provenientes de Cuba. Por alguna razón ni los dos torneos de Morelia ni más de una decena de torneos “Carlos Torre in Memoriam” en Yucatán, han logrado atraer a un grupo numeroso de jugadores provenientes de los Estados Unidos, que debieran ser el “mercado” a atacar para lograr que alguna vez, en un soñador futuro, estos torneos tuvieran un éxito en poder de convocatoria y se pudiera creer en su viabilidad y suficiencia económica. De otra manera seguirán dependiendo de patronazgos y con números rojos. Torneos con mucha menor premiación atraen más jugadores sin que se les pague a nadie condiciones especiales. Hay jugadores que son particularmente hábiles para que los organizadores les paguen gastos, independientemente de su fuerza, y esos siempre los vemos en los torneos, mientras otros, a veces más fuertes, rara vez aparecen, pues los premios no compensan los gastos y no tienen apoyo por parte del organizador. Un gran porcentaje del costo de los torneos se gasta en “apoyos” a los que tienen buen “Elo simpatía” y han sabido ganarse el favor de ciertos personajes de los comités organizadores que son generosos distribuyendo el dinero público que les dan gobiernos. El costo de “invitados”, que incluye a periodistas que poco escriben y mucho comen y pachangean, es el rubro que más pesa en la organización. Si se ahorrarán esos gastos, se podrían mejorar los premios y atraer más jugadores y, tal vez, quien lo sabe, algún día ese torneo sería un éxito económico.  El Gobierno de Michoacán tuvo que hacer grandes desembolsos con toda la legión española que estaba relacionada con el Morelia – Linares y que se unió al grupo de invitados nacionales del II Abierto Mexicano. Tal vez se gastaron lo equivalente a crear una Universidad de Ajedrez o un plan de promoción estatal de diez años al ajedrez. Pero el gasto de 2006 cuando menos redituó a que 251 ajedrecistas michoacanos participaran en 2007. Tal vez si se hubiera utilizado el dinero de otra manera habría hoy unos 5000 nuevos ajedrecistas michoacanos. Bueno, parece muchas quejas de inconformes. Pero quien escriba y no sea un inconforme, mejor que no escriba.

En el torneo de Morelia se repartieron buenos premios en la categoría principal, aunque hay que tener en cuenta que en una mala tradición mexicana los premios no se repartieron equitativamente de acuerdo a los puntos conseguidos, sino se utilizó un desempate, lo que en algunas ocasiones hacía una gran diferencia. Por ejemplo, Milov y Cheparinov empataron en primer lugar con 6 puntos de 7 posibles, en cualquier otra parte del mundo se hubieran repartido $80 000.00 pesos (casi ocho mil dólares) y les hubiera tocado $40 000.00 a cada uno, pero con el desempate, Cheparinov perdió $15 000.00 y ganó, por un simple desempate, $30 000.00 pesos menos que Milov. En el caso del MI Manuel León Hoyos, el desempate causó que un jugador que hizo los mismos puntos que León cobrase tres veces más. Un 200% de diferencia. Bueno, los resultados y los premios fueron los siguientes:

 

Lugar 1 GM Milov, Vadim de Suiza, 6 puntos $55,000.00

Lugar 2 GM Cheparinov, Ivan de Bulgaria, 6 puntos $25,000.00

Lugar 3 GM Stellwagen, Daniel de Alemania 5.5 puntos  $15,000.00

Lugar 4 GM Gonzalez, Zamora Juan Carlos, de México, 5.5 puntos $8,500.00

Lugar 5 GM Bruzon, Lazaro de Cuba,  5.5 puntos  $8,500.00

Lugar 6 GM Potkin, Vladimir de Rusia, 5.5 puntos $5,000.00

Lugar 7 GM Akobian, Varuzhan de EUA, 5.5 puntos $5,000.00

Lugar 8 MI Leon Hoyos, Manuel de México, 5.5 puntos $5,000.00

Lugar 9 GM Quezada, Yuniesky de Cuba,  5 puntos $5,000.00

Lugar 10 GM Mitkov, Nikola de Macedonia, 5 puntos $5,000.00

Lugar 11 MF Dominguez Aguilar, Guillermo, de México 5 puntos $4,000.00

Lugar 12 MI Almeida Saenz, Alfonso, de México, 5 puntos  $4,000.00

Lugar 13 MF Norgaard, Jesper de Dinamarca 5 puntos $4,000.00

Lugar 14 MI Martin Del Campo, Roberto de México 5 puntos $4,000.00

Lugar 15 MF Capo Vidal, Uriel de México 5 puntos $4,000.00

Lugar 16 GM De La Paz, Frank de Cuba 5 puntos $2,000.00

Lugar 17 Sanchez Enriquez, Oscar de México 5 puntos $2,000.00

Lugar 18 Alvarez, Miguel Angel de México 5 puntos $2,000.00

Lugar 19 MI Verduga Zavala, Denis, México 5 puntos $2,000.00

Lugar 20 MI Espinosa, Rafael de México 5 puntos $2,000.00

 

Un Gran Maestro quedó relegado fuera de la premiación: Serguei Tiviakov de Holanda.

El torneo fue muy disputado y se produjeron muy buenas partidas. La derrota de Bruzón ante Almeida y la casi derrota de Cheparinov contra el local MI Magaña, fueron de los resultados más llamativos y que le añadieron interés al evento. Entre los mexicanos destacó León Hoyos, lo mismo que Oscar Sánchez y Miguel Álvarez, que fueron los únicos sin título que cobraron un premio.

Según una encuesta realizada en el torneo, todos los participantes se deshacían en elogios y decían que este evento superaba ampliamente cualquiera que se hubiera realizado en México en los últimos diez años,  pero si así opinaban o eran muy ingratos o muy desmemoriados. Tal vez esa encuesta no sea muy confiable. Otros, fuera de la encuesta, se quejaban de que las mesas y el espacio eran menos adecuados que el “Carlos Torre in Memoriam”, pero mucho mejores que los de los últimos “Nacionales Abiertos”. En lo que coincidieron muchos es que un sistema suizo de 7 rondas es suficiente como torneo y que el “Torre” es demasiado largo, y que sólo se justificaría si diera oportunidades de normas para títulos de Gran Maestro. En ese aspecto, la estadística demuestra que sólo jugadores cubanos han hecho normas de Gran Maestro en el “Torre”, pero no creo que esa sea la intención de los organizadores. Lo que si me parece positivo es que la participación en el Torneo de Morelia seguramente hará reflexionar sobre como se debe reformar el “Carlos Torre” para superar a su principal competidor en el circuito nacional y se pueda lograr el hacer que jugadores norteamericanos participen en buena cantidad en el “Torre” y se vuelva realmente internacional, no sólo atrayendo a los jugadores extranjeros que sean pagados.

Aunque el Torneo Morelia – Linares es objeto en muchos sitios web de comentarios, no pude resistir la tentación de añadir, en el archivo adjunto que publicamos dentro de Inforchess Magazine , algunas partidas comentadas de ese evento junto a las del abierto Mexicano, como aquella novedad, en la jugada 23, para revivir al “Ataque Marshall” que nos complace añadir en nuestra sección de Novedades Teóricas del Ataque Marshall.

 

Dzibilchaltun a 20 de febrero de 2007.