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Rudolf Spielmann - Guía del Sacrificio en Ajedrez
Rudolf Spielmann
Guía del sacrificio en ajedrez


Paul Morphy - Guía para jugadores de ataque
Paul Morphy
Guía para jugadores de ataque

La experiencia de Budapest
(Buenos Aires, una confitería del centro... y una charla entre Najdorf, Pilnik y Guimard)

GM Miguel NajdorfLa cita es a las 16 en el salón de ajedrez de una confitería céntrica. Antes que a él encuentro a Pilnik. Pasa el tiempo; miro el reloj: las 16:30. Me levanto y le digo a Pilnik: "Creo que Najdorf no vendrá. Me dijo que estaría aquí a las 16 en punto."
-Espéralo diez minutos más y verás que viene. Tienes que esperarlo..., es un hombre muy importante... Llegará en seguida, y ni te saludará siquiera. ¿Ves este tablero y estas piezas? Bueno. Los mirará y se pondrá a reproducir sus partidas, sus variantes...
Sigo esperando, y llega antes de los diez minutos, cumpliéndose exactamente lo que Pilnik me anticipara.
-¿Sabes que tenía una partida "requeteperdida" con Stahlberg, y le hice tablas? ¿Sabes que podía ganarle la primera, y me embarullé entrando en una variante de empate?... ¿Y Stahlberg? Lo que sucedió entre él y Lilienthal es fantástico.
GM Andrei Lilienthal-Está bien, Najdorf, pero vamos por partes.
-¡Es fantástico! En la primera partida Lilienthal podía ganarle fácilmente cuando Stahlberg le propuso tablas. Todo el mundo esperaba el rechazo, pero Lilienthal miró el reloj..., y aceptó. Estaba un poquito apurado, pero el procedimiento era sencillo. Ahora bien: cuando jugaron la segunda y suspendieron, todos vimos que Lilienthal no podía aguantar mucho, pero fué a jugar y a poco de comenzar dijo: "¿Tablas?" ¡Y Stahlberg aceptó!
Es inútil. El periodista está perdido con Najdorf. A él no le importan las preguntas. No le interesa lo que uno quiere saber. Si un tema le agrada por algunos matices, pica y repica sobre él, haciendo altos sólo para indicar: "Esto es muy importante, tienes que ponerlo.", o: "No te olvides de escribir lo que te dije." Si por ahí hace caso al interrogante, comienza la respuesta y en seguida vuelve a lo que nos decía antes y cuyo tema, por conocido, queríamos dejar. Habla y habla. Es una máquina. Pero, cosa singular: el mismo Najdorf dando una conferencia es un modelo de sensatez, y en este sentido es uno de los mejores expositores que conozco.

Anécdotas a granel

Desfila el anecdotario. Y así vemo cómo el Campeonato Mundial que jugó en Budapest y en el que salió quinto siguiendo a Boleslavsky y Bronstein -primeros empatados los dos-, Keres y Smyslov, y precediendo a Stahlberg, Lilienthal, Flohr, Kotov y Szabo, pudo, incluso, ganarlo él o poco menos. Y si no ganarlo, salir segundo. No me llevo de sus palabras, sino de las partidas cuya exactitud matemática revelan a través del análisis, que pudieron definirse a su favor. ¿Por qué jugó así? ¿Por GM Herman Pilnikqué acordó empates precipitados? El mismo lo explica:
-Me pasó algo raro. Ahondaba el análisis hasta dar con posiciones inmejorables, y de pronto temía haberme engañado, haber sufrido un espejismo... Eso me ocurrió contra Boleslavsky. Mira.
Reproduce la que, sin duda, fue una de sus mejores producciones. De pronto entrega un peón "intomable". En ese momento muestra un maravilloso sacrificio de dama.
-Muy bonito..., pero observa. Todas las movidas son únicas. (Mueve las piezas y hace cambios y cambios, tomas y retomas. Todo exacto, hasta que recupera la dama y se ve un final de torres y peones favorable para él, pero nada fácil de imponer). Y esto -prosigue- es lo que no sabía decir si ganaba o no. Me llevó mucho tiempo. Pero en lugar de ese sacrificio, podía ganar con esto, o con esto. (Y muestra, en efecto, movimientos ganadores). No sé qué me pasó...
-¿Y con Stahlberg?

Medio punto

-¿La segunda partida? Suspendí con peones de menos. También aquí, jugando con las negras una Defensa India de Rey, omití golpes ganadores, y, de pronto, me siento perdido. Pierdo un peón, sin compensación alguna. Así suspendo. Esa noche analizamos con Bolbochán. A las dos de la mañana Julio me dice: "Miguel, estoy rendido; no doy más. Me voy a dormir." "Muy bien, yo voy a seguir." ¿Qué hacer? Me dolía perder con Stahlberg, por la rivalidad que existe entre él y yo. Tú lo sabes... Sigo analizando, y a las ocho de la mañana doy, al fin, con algo que si no es bueno, es lo mejor que tengo para resistir. Juego la partida y advierto que Stahlberg no ha dado con la tecla; comete dos errores y consigo tablas con dos peones de menos por los alfiles de distinto color. Cuando terminamos le mostré cómo podía ganarme. No salía de su asombro.
-Pero tú pudiste ganarle la primera, ¿verdad?
-Exacto. Me juego una Francesa (Defensa) y saco ventaja en seguida. (Llega a la posición crítica). En este momento tengo que jugar de esta manera y mi rival no tiene defensa. (Mueve las piezas y muestra otra vez una variante forzada, contra la que Stahlberg debe firmar la planilla).
Omití un golpe intermedio suyo y me decido por esta otra continuación, que no da más que tablas porque con ese golpe omitido él gana un tiempo amenazando mate, y yo no puedo pasar la torre para amenazar lo mismo. Y así fue tablas.
También con Kotov, en la última ronda, pudo ganar. ¿Porqué fue tablas?
GM Carlos Guimard-Eso tiene un pero. Empatando con él me clasificaba quinto y arriesgando para ganarle, tercero. Asegurando el quinto puesto, yo me clasificaba automáticamente entre los cinco grandes maestros con derecho a intervenir, sin previa selección en el próximo Campeonato Mundial. ¿Comprendes? Juan seguro, como decimos... ¿para qué arriesgar?
-¿Qué jugador te impresionó más?
-David Bronstein, el más joven, por su empuje, su estilo batallador, su afán de ganar. Juega muy bien. Será un gran rival para Botvinnik.
-¿La organización?
-Excelente. Para los maestros, lo mejor de lo mejor. Se emitieron estampillas con motivo del torneo, y el teatro donde jugábamos estaba siempre lleno. Las partidas podían seguirse fácilmente y mejor que en las mesas, en los tableros murales. Junto ellos había relojes gigantes, así que el público conocía hasta el tiempo. ¿Sabes que estoy invitado a Moscú?. Iré allá para un gran torneo que se juega a mediados de diciembre.
Ha dicho tanto y tanto, que queda mucho en el tintero. Todo interesante. Próximamente aproximaré al lector hacia las novedades teóricas de este torneo.
(Nota firmada por Carlos Enrique Guimard, y publicada en la Revista argentina "Mundo Deportivo" al regreso del GM Miguel Najdorf del Torneo de Budapest 1950).

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