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Inforchess Magazine 12
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Miguel Najdorf
Miguel Najdorf
Nadie amó más al ajedrez

IM Raúl Ocampo VargasNuevo Rincón del Estudiante Nº 8
(A la memoria de la Profra. Amparo Vargas Arreola 1926-2001)
Por el MI Raúl Ocampo Vargas

Fischer y los niños soviéticos

Hace varios años atrás un Gran Maestro yugoslavo, de una fuerza tal que había batido grandes estrellas como Fischer, Botvinnik y Reshevsky alguna vez; no pudo dar mate a un oponente con rey, alfil y caballo contra rey solo, dentro de las 50 jugadas estipuladas en el reglamento. Un impulsivo Botvinnik opinó que cualquier gran maestro que no fuese capaz de ganar una partida así debieran quitarle el título.
Los Grandes Maestros Alburt y Dvoretsky difirieron mucho de esa opinón y dijeron que, por lo menos, esa opinión era muy debatible.
Ellos consideraban que el tiempo que se utilizaría para estudiar ese final, muy poco frecuente, era más útil utilizarlo estudiando cosas que se presentaban con mucho mayor frecuencia.
Alburt afirma que existen dos principios que son la base pedagógica para el altamente exitoso método de la enseñanza de ajedrez en la URSS: “Saber que saber” y “Saber cuando aprender lo que hay que saber”.

Cada etapa del desarrollo de un ajedrecista requiere una cierta cantidad de conocimiento, no más, no menos. Demasiado conocimiento es cuando menos malo inútil y cuando muy malo, dañino.
¿Dañino? No sólo es tiempo gastado absorbiendo conocimiento que es muy difícil que sea utilizado sino que es gastado aprendiendo estrategias que pueden debilitar los resultados sobre el tablero. Por ejemplo, los instructores rusos saben que la ventaja de la pareja de alfiles, que puede ser tan importante en juego magistral, puede ser en realidad una desventaja en juego entre jugadores débiles. Los caballos por lo general son piezas más efectivas, y simplemente no hay caso de enseñar a jugadores de cuarta fuerza aperturas en que la idea principal es lograr la pareja de alfiles.

El método completo de enseñanza del ajedrez soviético esta basado en la idea de adecuar el curriculum al nivel de juego.
Como el ajedrez se desarrolla en una mezcla adecuada de práctica y conocimientos, también es importante “regular” la experiencia de los jugadores de acuerdo a cada nivel. Si a un jugador de tercera fuerza se le enfrenta a Maestros Internacionales, la experiencia prematura puede dañarlos, no sólo sicológicamente, sino afectar el desarrollo técnico de toda su carrera ajedrecística, causando daños que costará trabajo corregir. Esta aseveración, basada en la experiencia de setenta años de la escuela soviética de ajedrez, a menudo en los países subdesarrollados es de lo más difícil de comprender y causa que algunos padres y entrenadores de niños ajedrecistas insistan en exponer a hijos y pupilos en competencias internacionales infantiles que no están adecuadas al nivel real de desarrollo de sus hijos.

Podríamos debatir páginas enteras sobre eso. Pero afortunadamente cientos de horas de discusión fueron invertidas por los entrenadores soviéticos sobre el tema en congresos de enseñanza de ajedrez entre 1925 y 1965; así que me parece inútil y necio repetir tales debates. Es mejor leerlos en los muchos libros en que se recoplian tales argumentos y en los manuales realizados a consecuencia de dichos congresos. No podemos tocar al planeta Marte, pero varias generaciones hicieron estudios sobre su existencia. Así que confiemos en ellos y aceptemos que existe el planeta Marte y que tiene las particularidades que la ciencia reconocida nos afirma.

El Gran Maestro Lev Alburt relata una situación muy interesante: “ Con la cada vez más grande inmigración de jugadores de ajedrez sovieticos arribando a los Estados Unidos, los jugadores norteamericanos se encontraron compitiendo contra ellos en torneos abiertos sistema suizo. Los jovenes rusos quienes podían o no poseer talento natural eran temidos. Parecían saber tanto y prevalecían repetidamente en finales parejos. Contrario a las apariencias, ellos tenían menos conocimiento que sus contrapartes americanos. Pero el conocimiento que ellos poseían era siempre útil y profundamente arraigado. Era ACTIVO conocimiento que era impartido a causa de que era valioso para el ajedrez sobre el tablero”.
Alburt ponía por ejemplo la siguiente posición:

El jugador soviético de primera categoría promedio,quien se esperaría perdería con un maestro nacional de nuestro país, inmediatamente jugaría la jugada correcta en esta posición, mientras que muchos maestros a quienes les mostré la posición reflexionaron su respuesta largamente antes de adoptar la idea correcta. La posición es importante porque no sólo contiene todos los principios básicos de un grupo de finales de alfiles de diferente color (con dos peones pasados ligados) sino por que sus complejidades pueden ser dominadas en menos de una hora.
La amenaza del blanco es simplemente 1.f6+ Rf8 2.Rf5 seguido de g5-g6. El principio básico es que dos peones pasados en la sexta horizontal ganarán debido a un cierto zugzwang, sin mencionar que ahí el blanco tiene la inmediata amenaza de g6--g7+.
Para prevenir 1.f6+ el negro puede jugar o 1..Ac3 o 1...Ae7. Una jugada pierde, la otra no requiere más razonamiento para entablar.

Teniendo en mente la máxima de Capablanca de no pensar en términos de jugadas sino de planes, aqui están los pensamientos relevantes de un jugador bien adiestrado:
1) Yo debo prevenir 1.f5-f6+ ya que yo ya se que dos peones en sexta ganarán.
2) La única manera de que el blanco pueda apoyar f5-f6 es que el blanco coloque su rey en e6; y
3) ¿Es 1...Ac3 o 1...Ae7 más adecuada para prevenir f5-f6?.
Si uno enfoca esta posición sistemáticamente , entonces la respuesta es claramente 1...Ae7 debido a que el rey blanco jamás podrá siquiera llegar a e4 debido a la muy simple ...Axg5. Y por supuesto si el blanco juega g5-g6, entonces el rey negro y el alfil establecen un bloqueo permanente en f6 que ni Kasparov contra un "chapo" podría remover.
Para evitar f5-f6+ el negro debe tener en mente sólo tres simples razonamientos.
1). El alfil debe poder controlar la casilla f6 todo el tiempo para poderlo sacrificar por los dos peones.
2) El alfil defensor (en este ejemplo en e7) debe tener una jugada de espera (en este caso d8), para evitar zugzwang.
3) El alfil en e7, a diferencia de un alfil en c3, restringe al rey blanco debido a que el ataca el peón en g5.
Un jugador no necesita saber más que esto para defender exitosamente este especie de final de alfiles de diferente color.
El proceso de aprendizaje es rápido cuando uno principalmente estudia lo que necesita ser aprendido.

Después de la excelente demostración que Garry Kasparov tuvo en la Superfinal del Campeonato de Rusia 2004, de nuevo se habla si es el mejor jugador de la historia. Pero aquellos que vivimos en el apogeo de la “Era Fischer” difícilmente nos convencemos de ello. Las maravillosas partidas de Fischer aunadas a sus demostraciones deportivas en donde vencía 6-0 a Taimanov, 6-0 a Larsen y abatía convincentemente luego a Petrosian en 1971 para vencer al enorme Spassky en el mundial de 1972, son argumentos demasiado pesados para dejarse convencer que se ha superado lo que Fischer hizo. A menudo, cuando se preguntaba al MI Mario Campos López cual era el número del Informador que era más valioso entre las 85 o más ediciones del mismo, afirmaba: “El informador 10, pues ahí están las partidas de Fischer en su mejor época”. Releyendo el informador 10 me encontré con dos finales de Fischer, en el tremendo torneo de Rovinj-Zagreb 1970, que no eran muy justamente analizados en dicho tomo y que provocaron este artículo. Fueron dos finales de alfiles de diferente color en que Fischer tuvo que equilibrar una gran desventaja y logró tablas. Dichos finales motivaron extenso análisis que pongó en el archivo adjunto correspondiente a este artículo, añadiendo otros que ayudan a comprender mejor el tema general.
Primero un final con Ivkov que pudo derivar a esta posición:

Aquí, una posición, jugando blancas, que pudo darse, Ivkov y Fischer pensaron que el negro podía sobrevivir. Por eso Fischer aceptaba entrar a esta posición e Ivkov rehusó, con blancas, entrar y buscar sus posibiliades de victoria, inútilmente, en otra posición. ¿Tenían razón?. ¡Averiguelo Vargas! Como decía el Rey Fernando El Católico.

En la siguiente posición, Korchnoi con negras aceptó las tablas en una situación que se veía que obviamente Fischer aún tenía dificultades. Korchnoi demostró un enorme respeto por Fischer con esa actitud. Lo que hace evidente lo formidable que como jugador Korchnoi evaluaba a Fischer. ¿Tenía razón?

Juegan negras. Invito al lector a analizar esta posición en la que terminó dicha partida.

El tiempo que el lector invierta en estas dos posiciones y en el estudio del archivo adjunto correspondiente a este artículo, puedo asegurarle, si al menos tiene 1600 de rating, que es conocimiento “activo”. Si es padre o instructor de un niño ajedrecista, puedo decirle que la primera parte de este artículo le dará mucho que reflexionar. Si me lo permite.

IM Raúl Ocampo Vargas
Ciudad de México, a 5 de Diciembre de 2004.

Esta nota se publica completa en INFORCHESS MAGAZINE 13
incluyendo un interesante survey sobre finales de partida

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