Ajedrez, Informática y Educación.

Informática Aplicada al Ajedrez como campo de experimentación para la pedagogía.

 

 

 

En las Universidades de la Comunidad Europea, en los Consorcios de Educación Superior de América del Norte, como el CONAHEC, en las grandes confederaciones de universidades de Asia,  América del Sur y regionales como UMAAP (Asia-Pacífico), en los últimos tres años se ha debatido ampliamente como hacer de la Educación Superior un Sistema Abierto y el obviar distancias, por medio de la informática, para crear una especie de Universidad Universal que contribuya a que las brechas de niveles de conocimiento desaparezcan y se globalice, realmente, el conocimiento y la tecnología.

Primero había que tener una misma “moneda” en lo que se refiere a la acreditación de conocimientos y otorgamiento de títulos, lo que significa conciliar los muy diversos y variados sistemas de enseñanza y visiones curriculares.

 

Segundo, establecer canales de comunicación y crear plataformas para facilitar la difusión, el compartir y debatir el conocimiento.

En ambos casos, el ajedrez tiene experiencias muy valiosas que debieran ser tomadas en cuenta por todas, algunas ya lo hacen,  las organizaciones citadas.

 

En el ajedrez se cuenta con un sistema de evaluación constante de la carrera competitiva de los ajedrecistas, su rating, valedero para todo el mundo.  También se cuenta con un sistema de otorgamiento de títulos y acreditación de conocimientos.

Aunque, como todo, son sistemas perfectibles, no dejan de ser un antecedente a tomar en cuenta para la educación superior. Basta imaginarse lo útil que sería que cada profesionista tuviera un rating internacional. Claro que si a la FIDE se le discute mucho su autoridad y precisión para dar ese rating a los jugadores de ajedrez, se puede uno imaginar lo que tendría que ser de poderoso y reconocido un organismo internacional para que fuese la autoridad que determinará el rating de cada profesionista del mundo.

Por otra parte, en lo que se refiere a la enseñanza del ajedrez, la FIDE ha dado algunos pasos para lograr un sistema universal de enseñanza del ajedrez y reconocimiento de capacidades de instructores y  entrenadores al crear los títulos de Instructor FIDE y Entrenador FIDE, además de otros menores como “Desarrollador” e incluso de “Organizador”.

Pero la FIDE no ha logrado crear un mapa curricular del ajedrez en sus diversos niveles y se ha ido apegando a los más desarrollados como los diseñados en la URSS hace ya más de 20 años.

 

Los mapas curriculares y planes de estudio de cada país son tan variados como los de Educación Superior y no existe ningún sistema de acreditación internacional, máxime que en el ajedrez el único sistema de acreditación reconocido es el del desempeño deportivo.

En la Educación Superior se ha logrado un sistema de acreditación académica, o sea uno que reconoce el conocimiento, a un grado que permita establecer una “carrera de vida”, pero no uno que reconozca el desempeño profesional. Ese reconocimiento lo da el mercado profesional, sus contratantes,  y los honores otorgados por los colegios de sus iguales, sus colegas. Podemos decir quienes son los cinco jugadores de ajedrez con mejores desempeños profesionales en 2007, pero los arquitectos no podrían saber con certeza quienes son los cinco arquitectos que tuvieron mejor desempeño profesional en 2007.

En contraparte, los ajedrecistas no pueden determinar quienes son los cinco entrenadores de ajedrez que “saben más”, ni cuales tuvieron el mejor desempeño profesional en 2007.

El rating internacional de ajedrez es una demostración clara de lo que la informática aplicada al ajedrez ha hecho por una actividad y de la importancia de su contribución, pero ese aspecto es una fracción  menor de su aporte.

En los aspectos de competencia y enseñanza del ajedrez están las grandes fracciones del enorme beneficio que la informática aplicada al ajedrez brinda.

 

Información y comunicación son las grandes vertientes. Por ello la denominación Inforchess para este sitio web parece tan feliz, lo mismo que el de mi email Chesscom. Que hispano parlantes hayan elegido la parte “chess” en sus denominaciones, puede tener un sinnúmero de explicaciones semánticas, pero más que nada es reconocimiento al hecho de que el Internet fue organizado en base al idioma inglés y los grandes instrumentos como son los buscadores y navegadores localizan más fácilmente la palabra “Chess” que la de “ajedrez” o las correspondientes en decenas de otros idiomas. 

En cientos de sitios webs de diversos idiomas, principalmente en el hablado por el mayor número de ajedrecistas, el ruso, la palabra “chess” es utilizada profusamente y facilita su localización. Si uno pone en un buscador la palabra “chess” encontrará más de cientos de millones de citas, mientras que si pone su traducción “ajedrez” el número se reduce al 25%. Ya algunos buscadores han evolucionado mucho y cuando uno pone la palabra “ajedrez” localiza lo mismo sitios con “ajedrez” como con las correspondientes denominaciones en diez idiomas.

 

De cualquier manera, lo importante es que es en comunicación como en información donde la informática aplicada al ajedrez ha causado un mayor impacto.

 

Gracias a la informática juegan decenas de millones de personas diariamente ajedrez, siendo la tendencia a que en unos años serán miles de millones de personas. Se está creando un fenómeno muy especial que pronto tendrá una repercusión muy grande en el ajedrez ajeno al Internet, el ajedrez, digámoslo así, de la FIDE.

A ese mundo virtual le falta sólo un poco para volverse más importante que el mundo del ajedrez “sobre el tablero”. Le falta un sistema económico que permita que buenas bolsas se disputen en sus competencias. Para ello hay que formar una cultura de la transmisión de dinero desde países de diverso nivel económico para inscripciones y que los organismos organizadores adquieran un posicionamiento de confiabilidad en que pagarán sin falta enormes bolsas. Si de repente hay millones de dólares en inscripciones, podrían surgir premios de un millón de dólares al primer lugar y organizaciones virtuales que manejen mucho dinero y puedan pagar enormes salarios o dividendos a los involucrados. Esto toparía por fuerza con leyes internacionales, pues el lavado de dinero podría ser realizado de mil maneras distintas. Pero si ahora se dan premios de más de mil dólares, en un par de años podrían darse 20 mil dólares y en lugar de 2000 participantes con inscripción pagada, podrían ser 200 mil.

 

El otro aspecto que falta es el reconocimiento de otros medios de comunicación. Aun no vemos en los diarios, en la televisión, ni en la radio, aún en sus transmisiones por Internet, que se difunda la noticia de jugadores que han ganado  un torneo por Internet. Pero ese día llegará necesariamente. Hay algunos obstáculos como el uso de apodos para jugar torneos Internet, con el argumento de la libertad que se trata de mantener en la Internet. Libertad aún muy dudosa, pues el mundo virtual de la Internet cada vez se junta más al real, y ya hay personas puestas en prisión por sus actividades en la Internet que de una manera u otra se materializa en el mundo “real”. La pérdida de la idea, un poco idealista y un mucho errónea, de que la Internet es territorio “libre”, conducirá a que las personas que tengan en el reconocimiento social y económico dos de sus grandes motivantes a participar en el ajedrez organizado “sobre el tablero”, encuentren razones suficientes para participar en el Internet.
Otro obstáculo que muchos han encontrado para incorporarse a los torneos en Internet, la habilidad para usar los “ratones” o “joysticks”, será superado muy pronto con los nuevos sistemas operativos de “Windows” que permiten mover las piezas del ajedrez con los dedos sobre la pantalla, que pronto serán el estándar en los torneos Internet. Una “FIDE” de la Internet, será una organización mil veces más grande que la FIDE actual y seguramente será resultado de miles de pequeñas mini FIDES sin ubicación geográfica y por naturaleza multinacionales en su nacimiento. Por supuesto que la FIDE quisiera liderar este movimiento, pero opino que un movimiento popular de esa índole no es manejable a nivel monopólico.
Lo que sostiene a la FIDE en el mundo real es que maneja el rating y a las organizaciones nacionalmente reconocidas, en un marco de leyes y normas similares a las de otras organizaciones deportivas como el COI etc., pero en  la Internet se necesita un poder muy especial para establecer algún monopolio de la actividad, y ese esta fuera del alcance de la FIDE. Pienso que sólo el dueño de la Internet, sospecho que el gobierno de Estados Unidos pudiera serlo o saber quien tiene el “switch” para prender y apagar,  pudiera establecerlo y no creo que lo intente. El tráfico de dinero por Internet es enorme y a nadie conviene que se haga el mínimo monopolio de un negocio.

 

El hecho es que por cada ajedrecista que participa en un torneo “sobre el tablero”, cien juegan por Internet. Pero cuando haya fama y dinero en los torneos por Internet, habrá mil que jueguen por Internet por cada uno “sobre el tablero”.  Y cuando eso suceda, habrá cien veces más dinero en los torneos por Internet que en los ahora normales, lo que ocasionará que decenas de miles jugarán por Internet por cada uno que juegue torneos normales. ¿Qué será de la FIDE en ese momento?

 

La enseñanza del ajedrez a distancia va evolucionando a una velocidad sorprendente. Primero se aplicaban los mapas curriculares usuales, de nuevo hablamos de los soviéticos de hace 20 años, pero con el aumento de la participación en torneos Internet cada vez hay más alumnos interesados en la manera de jugar por Internet, en ritmos de juego de relámpago. Esto requiere un diferente plan de estudios y diferentes instrumentos informáticos. También requerirá nuevos medios o plataformas para dar clases. Audio, video, lecturas, ejercicios en programas software muy diverso. El contenido es muy diverso también, pues material ajedrecístico no basta, se requiere tocar temas psicológicos, refuerzos motivacionales y ya no sólo se utilizan los medios de comunicación del Internet, sino desde el correo “postal” común, hasta explorar diversas maneras de transferencias de dinero para cobrar las cuotas desde países muy diversos.

 

Aquí también el ajedrez podría aportar experiencias de la importancia de la informática aplicada para aquel ideal de la Universidad Universal. El email ha sido subvalorado, como en un tiempo lo fueron las escuelas por correspondencia, pero las clases en medios “escritos” transmitidas por email son mucho mejores que las ”verbales” o chateadas, pues hay mejor maneras de prepararlas y revisarlas. Son, por definición, mejores que las clases por teléfono y algunas clases presenciales.

 

¿Cómo sería la clase de ajedrez ideal? Una presencial en que el maestro tuviera un diagnostico previo preciso de su alumno, con un programa de clase perfectamente preparado en que el alumno oyera, viera y se involucrara en la clase. Luego de que terminase esa tuviera el “video” de todo lo que paso en la clase y lo pudiera repasar una y otra vez. Luego mandase sus dudas al maestro para que en la próxima clase este pudiera dar una clase más pertinente y pueda mantener así mayor interés del alumno sin entrar en conflicto con los requerimientos del plan de estudios. Entre clase y clase el profesor deja tareas específicas para que el alumno se desarrolle en el auto estudio, estimulando el estudio  independiente del alumno y posibilitando la transición de este a los diversos entrenadores que requerirá en su progreso.

 

Para ese ideal, la informática aplicada al ajedrez es imprescindible. Tanto para dar la clase, para registrarla, grabarla y reproducirla, para llevar control del plan de estudios, para acopiar y recuperar material de estudio, para conducir la clase sin las limitaciones de un tablero demostrativo y usando las facilidades que para dar clase dan las computadoras, las televisiones, los reproductores de DVD, etc.

¿Lo más cercano al ideal? Una clase a distancia, lo que posibilita que el alumno no se restringa al mercado geográfico de instructores y entrenadores, pudiendo elegir  en todo el mundo. También la enseñanza a distancia  tiene características muy especiales que coinciden con los ideales del estudio del ajedrez. Desde ya obliga a cierta independencia en el estudio, a una autodisciplina importante para el desarrollo de hábitos. En muchos jugadores entrenados presencialmente se ha observado cierta flojera  que los hace confiarse en que el entrenador resuelva sus dudas sin hacer un previo esfuerzo en resolverlas por si mismo. El alumno, en un descuido del entrenador, se vuelve más flojo y apático, esperando que el entrenador lo resuelva todo, se lo de todo digerido. Las clases a distancia tienen cierto espacio que da tiempo a que el alumno prefiera hacer un esfuerzo y no esperar por la respuesta.

 

Las preguntas, al no ser verbales, son más concretas y claras. La dificultad estriba que en una clase a distancia el instructor no tiene manera inmediata de exigir a su alumno a que pregunte. En todo caso, la diferencia entre estudiar un libro y seguir un curso por email es enorme, porque siempre habrá una interacción entre pupilo y entrenador. Además los libros pasan por un proceso tan largo entre que son escritos y publicados, que a menudo salen ya obsoletos, mientras que en los cursos vía email, la información nueva se incorpora inmediatamente. Estando siempre al día.

 

Debido a que no existe un mapa curricular adecuado para la enseñanza del ajedrez requerido para competir en Internet, cada entrenador inventa el suyo y los que desean entrenarse adecuadamente no tienen ninguna guía para elegir, probando algunos aquí y allá, lo mismo que con los libros. Una cosa es evidente, si en el ajedrez “normal” la táctica es el 90%, en el ajedrez de Internet es 100% táctica, siendo la estrategia solo una “táctica a largo plazo”. Los planes se vuelven una cadena de pequeñas combinaciones de dos jugadas. Se colocan las piezas de tal manera que puedan dar golpes tácticos o defenderse de ellos. La estructura de peones se edifica para facilitar agresiones tácticas y para evitar las del contrario. Entonces los textos que hay que estudiar son los de táctica. Afortunadamente la editorial Russian Chess House ha publicado las traducciones del ruso de muchos manuales de táctica y ya están al alcance del lector de habla hispana. La selección de posiciones es fundamental y en esto han hecho excelente trabajo los autores rusos, mejorando la selección que por ejemplo hizo Lazlo Polgar en su voluminoso libro de “Medio Juego” o las de su hija de posiciones tácticas.
Para aprovechar el dinero es importante comprar volúmenes de 400 o más posiciones, pues hay que resolver, como mínimo, unas 40 posiciones diarias para mantener una buena condición para competir en Internet. Es básico formar hábitos para abordar correctamente estas 40 posiciones, siguiendo un sistema, de otra manera uno desarrollará malos hábitos. Es importante que se hace, pero más como se hace.

 

 

 

México, 03 de Junio del 2008

 

 

IM Raúl Ocampo Vargas