Informática Aplicada al Ajedrez. (7)

 

Por MI Raúl Ocampo Vargas.

 

Los Blogs y el Coaching.

 

Cuando escribí el artículo de Buzón (I) sobre el futuro del ajedrez en Internet, algunos me escribieron de que tal vez era muy optimista sobre el éxito de una revista tipo PDF y que los suscriptores a algunos servicios de revistas electrónicas de ajedrez no llegaban a 150. Me preguntaban ¿Lo estaremos haciendo realmente mal? El primer pensamiento que tuve era de duda, quería saber si estaba yo equivocado y cuanto. El segundo fue emprender yo mismo ese tipo de labor y ver en carne propia como resultaba. Si fracasaba, sólo perdía tiempo y a cambio adquiriría una experiencia que pudiera serme muy útil en algunos proyectos que me planteaba. Si en cambio tenía éxito, podría yo crear una inesperada fuente de ingresos extras que necesitaba yo urgentemente mientras proyectos muy seguros se desenvolvían favorablemente. Entonces me decidí a emprender la tarea. Lo primero era tener una base, una página de Internet para referencia; luego establecer el sistema de envíos para no caer en problemas de Spam. Pues mi idea es enviar miles de anuncios a un amplio directorio de correos email.

 

Como era un experimento, pensé mejor que hacer un sitio web en toda forma, que requiere mucha labor de diseño, crearme un blog, de aquellos que se hacen muy fácilmente. Lo hice así, pero mi idea no era difundir la dirección del blog hasta que estuviera presentable. Pero tras un par de días de irlo creando, me encuentro con la sorpresa de que en www.aacevedo.galeon.com ya estaba un enlace a, lo que yo creía, era mi blog secreto todavía. Entonces tuve que correr a darle una apariencia cosmética para que no de esa apariencia de abandono que me molesta ver en sitios web que uno encuentra por casualidad y que se anuncian como los sitios de un gran maestro o entrenador afamado. Le puse un par de artículos y por fin tuve un blog más o menos presentable. Todo a la carrera, pues el enlace del sitio web “El ajedrez en México” de Acevedo, me pilló con los dedos en la puerta. Recién había yo presentado mis papeles para aspirar ser Gerente de Email Marketing de una compañía italiana importante y si ellos daban con un blog mío en lamentable estado, la quemada sería de pronóstico reservado.

 

Pero ya que estaba contento con mi blog, no había problema. Dos días después lo actualizaría y poco a poco lo iría mejorando. Total, no creí que lo hubiesen visto muchas personas. Ya había recibido tres emails de personas solicitando información para mi curso personalizado via email, en respuesta a mi anuncio en el blog. Pero luego, el martes 30 de enero, a los dos días de mi “manita de gato al blog”, me encuentro con 120 emails solicitando información del curso. No entiendo lo que pasó. Tengo varios años escribiendo en artículos que doy esos cursos y una vez tuve en un día 4 solicitudes, otro 3, pero nunca, en un solo día 120. De hecho mi curso con más alumnos llegó a 20, y se me complicó tanto que a 2 no les di un servicio adecuado y ahora les mando clases gratis para resarcirlos de que en meses no recibieron correctamente los envíos después de que pagaron su primera mensualidad. Bueno un 90% de bien atendidos y un 10% de error, no era tan grave. Pero tuve que suspender todo el sistema y rehacerlo. Sólo 7 de los anteriores 20 se reinscribieron, a pesar de que 18 durante seis meses recibieron bien las clases y 16 de ellos manifestaron que lograron notables avances. Inclusive, uno de ellos, que ha avanzado hasta hacer dos normas de maestro internacional, en varios sitios webs manifestó que mucho le ayudaron los cursos, e inclusive es uno de los siete que sigue conmigo a pesar de que tiene más de 2400 rating, y ahora más que clases le ayudo a preparar su repertorio y ahora nos reunimos personalmente, ya que antes vivía yo a 1500 kilómetros de distancia, pero ahora, por mi actual tarea “arqueológica”, nos coloca a veces a unos cuantos kilómetros.

El apoyo de un curso via email en el desarrollo de un ajedrecista puede ser fenomenal. Es una tarea de auténtico coaching.

A veces me preguntaba porque algunas personas aprendían más en un curso por correspondencia (en aquellos tiempos de sobre y timbres postales), que leyendo un libro. La clave es la interacción. El continuo preguntar y el continuo reportarse con el profesor, escribirse o chatear. Aunque este aspecto aún no lo inicio, el de clases via chateo, si el de contestar y hacer preguntas específicas. Un libro no contesta preguntas. Es por ello que las clases por correspondencia son más útiles que los libros y mucho más valiosas. Es asunto de “coaching” de auténtica asesoría. A veces lamento que mis alumnos no hagan más amplio uso de su privilegio de hacerme preguntas de cada cosa, pero poco a poco se van “liberando” y me van preguntando más cosas específicas sobre temas del curso.

El caso es que se me hace difícil que un “blog” haya tenido más poder de convocatoria que muchos artículos en sitios web formales. O tal vez es que el lenguaje fue ahí más claro de que ofrecía mis cursos. ¡Averígüelo Vargas! El hecho es de que parece que pronto recuperaré mi número ideal de alumnos por email de 20.

¿Qué ventajas puede tener un blog de una página Internet? Quizás la rapidez y la frescura ayuden. Cuando uno escribe un artículo en un sitio web formal lo prepara con cuidado y puede llevarle a uno tres o cuatro horas hacerlo. En un blog uno va escribiendo a vuela pluma, a la velocidad del pensamiento. No elige tema, habla uno de lo que se le de la gana, sabiendo que no es uno responsable de arruinar el trabajo de otros. Si uno lo hace mal, pues simplemente es de uno el blog y de nadie más. En un sitio web, que es resultado de un trabajo conjunto, hay más compromiso en hacer las cosas “respetablemente” bien.

La dirección de mi blog es http://chesscom-chesscoach.blogspot.com/; y si me basara en la cantidad de correos email recibidos, ya lo leen muchas personas, pero quizás los buscadores de blogs lo refieran fácilmente por el uso de la palabra chess, pero al darse cuenta que es en español nada más lo lectores anglófonos deben, seguramente, pasarse a otro blog.

El caso es que entré al mundo de los blogs y a la vez mi proyecto inicial se ha quedado truncado. Pues los correos preguntando por los cursos siguen llegando y he pensado seriamente dedicar más tiempo a ello, aunque inicialmente no aumentaré la admisión más allá de 20 alumnos; para perfeccionar los métodos antes de expandirme.

La situación es que el fenómeno de los blogs parece digno de estudio y analizar en cuanto los blogs y los sitios formales web se tocan o se afectan unos a otros.

Creo que son lenguajes distintos dentro de un mismo sistema general que es la Internet, por lo que, aparentemente, pueden vivir una coexistencia pacífica.

Ante este fenómeno, lo que cabe es presentar cosas en los sitios web que no se pueden presentar en los blogs, tales como archivos adjuntos para descargar, multitud de imágenes, etc. Mientras en los blogs lo que no cabría en sitios webs, temas en desorden, comentarios breves, fotos comentadas, curiosidades, etc. Dos caras de una misma moneda. O como hice yo, una egoteka y anuncios descarados. Una bitácora abierta al público. Trascripción de artículos en otros idiomas, puestos en castellano con traducción muy libre, añadiendo cosas ahí y allá sin reclamar derecho de autor ninguno. Simplemente lo pongo ahí y ya. Tómelo quien quiera, que la mesa sueca esta vez es gratis.

Eso significa que aquí en Inforchess volveré a la práctica de los archivos adjuntos que no debí abandonar tras del cambio a las clasificaciones “gold”, “free” que no siempre me gustaron, pero que comprendía ampliamente, pues uno de los males del Internet es que acostumbra a las personas a querer que todo se lo den gratuitamente en aras de la “libertad”. Cuando puedo darme el lujo, me suscribo a muchos servicios de paga de ajedrez en Internet como Chess Today o Chess Publishing, pero me agrada visitar lugares como TWIC que dan mucha información gratuita y se financian sólo con publicidad.

Por lo pronto seguiré experimentando con el blog hasta encontrar sus principales desventajas y luego se las contaré ahí o aquí, allá o acá. Para que me busquen en Andalucía o en Cuba; pues ahora me la paso de minero en excavaciones desde Yaxcopoil hasta Oxkulak y desde Ticul hasta Hohunlich; en lugares con nombres atrayentes, como los textos de Chumayel.

 

San Simón, Yucatán, 1 de febrero de 2007.

 

“¡En verdad os damos gracias, dos y tres veces! Hemos sido creados, se nos ha dado una boca y una cara, hablamos, oímos, pensamos y andamos; sentimos perfectamente y conocemos lo que está lejos y lo que está cerca.”

Popol – Vuh.