Home/InicioTodas nuestras tiendasTienda de AjedrezTienda Juegos y Juguetes DivertidosTienda de FitnessSoftware Inforchess
Aprender AjedrezNoticias AjedrezNovedades en AjedrezColumnistasClub LectoresLinksF.A.Q. Añadir a favoritos

 

 

Mejorar en ajedrez a cualquier edad.

 por el IM Raúl Ocampo Vargas

 

 

Normalmente comento libros para Inforchess que son escritos por grandes maestros, maestros internacionales o entrenadores reconocidos; así como de autores que han destacado en su campo creativo si no son ajedrecistas.

Esta vez voy a hacer una excepción al tratar de un libro que tiene un título que afirma algo que yo siempre he recalcado: Se puede mejorar en ajedrez a cualquier edad.

Con ese atractivo título, “Improve your chess at any age” ha publicado la editorial Everyman Chess,  hace un par de meses el libro de Andrés D. Hortillosa, maestro nacional de ajedrez de los Estados Unidos. El autor afirma haber desarrollado un sistema que cualquier adulto puede aplicar para mejorar en ajedrez.

Su exposición es interesante y, curiosamente, mejor fundada que lo que él mismo piensa. Me da la impresión de que Hortillosa no tiene conocimiento sobre lo que se publicó en la Unión Soviética sobre métodos de mejoramiento en ajedrez, o lo tiene muy superficial. Eso es poco sorprendente ya que pocos libros en inglés se tradujeron sobre ello, además de que ninguno de ellos es citado en la bibliografía que presenta.

Las afirmaciones de que puede cambiar radicalmente el nivel de un jugador al adoptar un sistema para realizar el proceso de elección de jugada y que en dicho sistema se priorice el evitar el error, así como la de que es más importante desarrollar un sentido para detectar la presencia de una oportunidad táctica que la manera o forma de ejecución de tal oportunidad táctica, se han hecho antes en muchos textos de los entrenadores soviéticos. Que ese sistema lo haya inspirado su estudio de los planteos sobre administración del concepto Six Sigma, tampoco es sorprendente, pues como resalta el libro de Kasparov “Como la vida imita al ajedrez” y el de Karpov y Kouatly sobre los paralelos del ajedrez y la administración empresarial, hay muchas similitudes y estas se transfieren del ajedrez a la administración y viceversa.

El caso es que lo que afirma es cierto y no puede uno sino estar de acuerdo con él. El mismo apunta que su sistema es mejorable y está en evolución. Por supuesto que eso también es cierto, tan es así que las mejoras a su sistema podría hacerlas en base a libros publicados hace más de 20 años.

Ahora bien, la ventaja es que el libro esta publicado de manera accesible para muchos que difícilmente pudieron o podrían tener contacto con otros textos en ruso sobre temas similares. De hecho maneja un lenguaje y unos razonamientos muy aterrizados, con expresiones muy coloquiales; lo cual le da ventaja sobre la mayoría de los textos soviéticos que a veces estaban afectados de un lenguaje académico y con aspiraciones de tesis doctorales.

Le falta cierta esquematización a su proceso de razonamiento, a su “algoritmo” para elegir la jugada, con lo que queda muy atrás de los libros de Chejov y de Dydishko en que se trata ese mismo tema, además de otro muy bueno de Vladimir Salceanu, maestro Internacional ICCF, de Rumania, “Curso Progresivo de Ajedrez”, que es un libro notable para estudiar, pero está en rumano.

Seguramente inspirado en el libro de Cecil Purdy, “The Search for Chess Perfection” que si está entre los que cita en su bibliografía, así como el del GM Nunn, “The Secrets of Practical Chess”, también citado; pues prácticamente Hortillosa fundamenta todas sus afirmaciones en las razones expuestas en esos libros, el de Hortillosa propone un algoritmo muy válido y no muy lejos de los que se usaban normalmente en la escuela soviética, pero que cree que es original. También propone un método para entrenarse en la táctica que muchos autores soviéticos, desde Koblenz, Neishtadt, hasta el alemán Richter recomienda y que no es otro que el que el mismo Capablanca mencionaba, de ver en las posiciones de combinaciones o de finales, la manera de imaginativamente situar a cada pieza operante en el sitio exacto, para luego echar hacia atrás para llegar a la posición inicial de la combinación.

Muchos críticos han destrozado el libro de Hortillosa, tal vez escandalizados de que haga afirmaciones aparentemente audaces un autor que no tiene ningún título o pendón que lo respalde, pero él se ha defendido tenazmente, en diversos foros, con el interés, afirma él, de que potenciales beneficiarios de sus enseñanzas no se vean privados de su luz a causa de verse convencidos por los argumentos no debatidos de sus detractores. La verdad, puede ser que tenga razón, pues su libro, por lo fácil de leer y de conseguir, por jugadores de habla inglesa o que pueden leer inglés y no ruso, le acercará el tema a muchos jugadores que ambicionan mejorar y que no tienen acceso a los libros realmente originales y bien desarrollados de la escuela soviética, o en su caso, de la escuela rumana.

El libro de Hortillosa puede ser un sucedáneo, algo que sustituya de alguna forma a los grandes textos un poco elusivos al lector hispano.

Ahora que, por aquí y por allá, circulan textos traducidos del ruso, cursos basados en los soviéticos que muchos entrenadores de habla hispana utilizamos y que afirmamos lo mismo que Hortillosa, sin presumir que creamos un método propio, sino que simplemente somos enanos subidos en los hombros de los gigantes y que algo vemos desde ahí.

Cada quien buscara su camino para mejorar y la guía o mapa con que se orientará. El de Hortillosa es una guía tan válida como las otras.

 

 En México, a 18 de Mayo del 2010