Cuadernillos Breves para Estudio y Entrenamiento del Ajedrez.

 

 Por MI Raúl Ocampo Vargas.

En Rusia, Ucrania y Alemania ha surgido la modalidad de editar series de cuadernillos que luego se integran en libros completos.

Aunque esta práctica fue común en tiempos de la Unión Soviética, donde publicaciones pequeñas se producían mimeografiadas  en las diversas escuelas de ajedrez para luego ser integradas en libros formales, en la época posterior a la desaparición de la URSS, se puede decir que él que inició esta práctica fue el Gran Maestro Arthur Yusupov, al ver el éxito de las pequeñas monografías de aperturas y boletines de torneos de editoriales como Chess Player y otras promovidas por el recordado Maestro Internacional Robert G. Wade.

En España hace más de 40 años, la editorial Ricardo Aguilera producía numerosos cuadernillos de monografías de aperturas y colecciones de torneos, e incluso un libro pequeño muy notable sobre el GM David Bronstein escrito por el MI Román Torán, que a mi parecer fue el mejor que escribió y que tenía mucha demanda en México, al grado que aún hoy día proliferan numerosas fotocopias y versiones en PDF de ese ejemplar.

Pero Yusupov fue el que tuvo la idea de hacer cuadernillos con temas sobre medio juego con el esquema de: Presentación teórica de nociones y conceptos, ejemplos y series de ejercicios y tests con tablas de autoevaluación, todo en no más de 24 páginas tamaño media carta.

Así edito unos 14 cuadernillos que vendió separadamente en seminarios, congresos y sus giras, además de por correo.

Luego los unió y se publicaron en forma de libro que ahora se ha traducido al español y al inglés.

Claro que desde que en Alemania vieron las primeras ediciones de los cuadernillos de Yusupov, otras editoriales produjeron cuadernillos con capítulos de programas y estudios con el mismo formato, uno de ellos es un programa de “pasos” de estudio, con cuadernillos titulados “Step 1”, “Step2”, etc.

Este sistema de hacer cuadernillos tiene muchas ventajas: Además de que hace posible comprar un libro “por entregas”, al estilo en que en el siglo XIX se vendían libros de Charles Dickens, por ejemplo, haciendo posible adquirir material con poco dinero  y así ir comprando poco a poco, a la manera de fascículos, sistema tan popular hoy en día en España e Iberoamérica; libros que de otra manera, en un solo pago, seria difícil de adquirir. Le permite al autor no tener que hacer grandes inversiones, sino ir avanzando conforme le lleguen ingresos.

También hay más actualidad en los trabajos. Pues a veces hacer un libro de ajedrez puede llevar seis meses, tiempo en que uno encuentra nuevo material, cambia de ideas, vuelve a revisar, etc; siendo un martirio para el que sea perfeccionista y aumentando el costo de inversión en tiempo.

Mientras que por entregas, fascículos o cuadernillos, va uno avanzando poco a poco, con la tranquilidad que invierte poco, recupera rápido y siempre puede hacer modificaciones y agregados dinámicos.

Hay además más retroalimentación con los lectores y una superación más dinámica del material.

Recientemente he visto en cuadernillos, sobre todo provenientes de Rumania y Moldavia, así como de Servia, (que en tiempos de la Yugoslavia de Tito y Gligoric también proliferaban en cuadernillos de ajedrez), ediciones simplemente notables de todos temas. Hay uno de una pequeña ciudad de Rusia, escrito por tres Grandes Maestros, sobre el tema de cómo evitar la estereotipación en el razonamiento del maestro de ajedrez. Otro sobre como trabajar con niños y jóvenes ajedrecistas con diabetes. En fin, innumerables temas.

Por supuesto, yo también espero entrar firmemente en la producción de cuadernillos, como luego avisaré.

 

En México, a 26 de Septiembre del 2009