El entrenador ideal de niños y jóvenes, el GM Panchenko.

  

Por MI Raúl Ocampo Vargas.

 

                                                                 Alexander Nikoleavich Panchenko
                                                                                        (1953-2009)
  
 

El GM Alexander Nikoleavich Panchenko (1953-2009) durante la última fase de la Unión Soviética, de 1985 a 1990, condujo la escuela más exitosa de ajedrez. Con el sistema de sesiones intensivas dos o tres veces al año, con duración de dos semanas, continuando, con grandes mejoras, el esquema iniciado por Botviinik, se preparó con él la última generación de niños ajedrecistas talentosos de la Unión Soviética.

Tras la desaparición de la Unión Soviética, su escuela, sin ya el fuerte apoyo económico fue languideciendo, pero finalmente el GM Panchenko continuó su labor de enseñanza en nuevos centros ya en la etapa actual de las otrora repúblicas soviéticas, asentándose en Kazan, con éxitos proporcionales a los que había logrado en la URSS.

Una treintena de grandes maestros recuerdan con nostalgia esa época en que aún niños lograron pasar los filtros de selección y eran admitidos en la escuela de Alexander Nikolaevich. Todos hablan con calor y cariño de esas jornadas y externan una gran gratitud al siempre entregado entrenador Panchenko.

En 2007 se publicaron una serie de entrevistas a exalumnos del GM Panchenko, en una especie de homenaje en vida ante la triste posibilidad de que pronto Alexander Nikolaevich nos abandonase ante signos fatídicos de mala salud.

Dos años después, nos llega la mala nueva del fallecimiento, a edad relativamente temprana, del GM y entrenador Alexander Nikolaevich Panchenko.

El sistema básico de sus sesiones pasaba por el análisis concienzudo de finales, para desarrollar precisión en el cálculo de variantes y comprensión posicional. El material utilizado en sus clases quedo plasmado en su libro “Teoría y Práctica de los Finales de Partida”, que fue un éxito editorial y que en lo personal me gusta más y me parece más instructivo que el correspondiente Manual de Finales del MI Mark Dvoretsky.

Otro libro notable, esta vez sobre Medio Juego, completó la recopilación del material usado en sus sesiones.

Grandes Maestros como Sergey Rublevsky, Misha Ulibuin, Ruslán Scherbakov, quien en las sesiones juveniles se consideraba su asistente, Alisa Galiamova, Sergey Volkov, Denis Evseev, Maxim Sorokin, quien inaugurará el homenaje a su maestro y que no esperaba adelantársele a la cita con la muerte y Artem Timofeev; describieron aquellos años en que estudiaron con Panchenko, como los más interesantes y alimentadores de su vida.

Como entrenador, el GM Panchenko fue una verdadera Alma Mater, una madre nutricia para sus alumnos. Es impresionante la cantidad de grandes maestros que se manifiestan como sus orgullos alumnos.

Espero que muchos lectores se muestren interesados por conocer la obra creativa de Alexander Nikolaevitch Panchenko a través de sus libros.

Como todos los entrenadores producidos por la escuela soviética, Panchenko priorizaba el análisis de posiciones, y sus libros son una excelente recopilación de tales posiciones y de los análisis más interesantes de su material de clases.

El entrenador oficial de Todas las Rusias, emérito de la URSS, es, desgraciadamente poco conocido fuera del ámbito ruso, pues participó en pocos torneos fuera de Rusia, aunque al menos una vez estuvo en México y en algunos países de la América Nuestra, pero sin duda fue uno de los personajes más importantes del ajedrez de la última etapa de la Unión Soviética.

El GM Artem Timofeev, alumno de Panchenko que estudió con el en Kazan, varios años después de que desapareció la URSS, comenta:

“¿Cuál era el secreto del éxito como entrenador de A.N. Panchenko? Me parece que residía en que poseía el carisma necesario del entrenador, cierta atracción, y a pesar de que era en severas las sesiones, existía siempre un ambiente amistoso, una atmósfera alegre. Alexander Nikolaevich siempre mostraba respeto infinito. Los niños permanecían con él en sus clases porque sentían la bondad y el calor cordial. Probablemente el carácter un poco suave no le permitió a Alexander Nikolaevich obtener un éxito más grande en su carrera como jugador, pero en el trabajo de entrenador le ha permitido hacer florecer talentos en plenitud”.

 

En México, a 9 de Junio del 2009