La Informática Aplicada al Ajedrez y los Libros.

 

 

 

Por MI Raúl Ocampo Vargas.

 

En esta época en que los aparatos electrónicos, sobre todo los informáticos, parecen dominar nuestras vidas, (me niego a aceptar de que ya las dominen), el viejo placer de tener un libro en las manos sigue teniendo vigencia.

No hay nada como, tras mirar la pantalla de una computadora durante horas, reunirse con los amigos de toda la vida y cambiar sus páginas y recorrer sus párrafos a la luz de una lámpara o, mejor aún, sentado sin más techo que un cielo azul con sol brillante, protegido de una leve sombra de un árbol.

Confieso que soy bibliómano. A pesar de que a veces, en los traslados por varios lares, hay que ir cargando una enorme concha de cientos de kilos de libros, duele separarse de las voces de maestros plasmadas en las hojas de papel.

Si en un CD, que pasa pocos gramos, puedo tener 40 libros en memoria informática, o en USB puedo transportar enciclopedias completas de ajedrez que reúnen 600 libros, me gusta aún caminar cargando un libro y en momentos leer un párrafo o dos en escalas del andar en un camino no muy definido.

Cuando voy a un Café Internet y en una breve sesión a veces “bajo” tres o cuatro libros, en versión electrónica, no niego que esto me cause placer. Tal vez esos tres libros no los pude nunca siquiera conocer en la época en que aparecieron en papel por ser elaborados en Rusia y no ser accesibles en mi país hace 30 años o simplemente no pude pagar el precio entonces. El ver por primera vez libros tan célebres como el de los análisis del GM Geza Maroczy sobre las partidas de Morphy, o conocer un manual publicado por Dufresne, aunque sea en imágenes en PDF, no deja de ser un placer especial.

Pero aún así no se compara con tener en las manos el libro impreso. Recibir en el correo, o simplemente comprar en una librería un esperado libro de ajedrez, le cambia el humor a cualquiera.

Muchas veces veo la versión PDF y el libro me parece tan importante que no me basta imprimir esa versión, sino quiero tenerlo encuadernado y original. Tal vez es una manera de agradecer al autor. Hay libros como los de Kotov o los de Alburt que me agradaron tanto que me sentí obligado a tenerlos “en vivo”. Tal vez para tener el placer de hojearlos, tal vez para cargarlos durante alguna caminata. Para salpicarlos de café mientras los leía fumando un habano. O por una especie de manifestación fetichista. El caso es que aunque los tenga en PDF, en archivo de Chess Base, me gusta verlos en un librero.

Claro que no se puede uno dar el lujo de tener miles de libros en estantes y en cambio muchos jugadores han encontrado una manera barata de hacerse de un acervo teniendo varios Gigas de libros de ajedrez en versión electrónica. Esto ha provocado un efecto de “democratización del conocimiento” como cuando surgió la imprenta de tipos móviles y el papel de bajo costo, lo que unidos ambos hechos, abarataron los libros a una medida en que ya no sólo los grandes señores o las organizaciones eclesiásticas o universitarias podían tener una decena de volúmenes, sino también el investigador o lector modesto.

Entonces, como ahora, el problema no es tener acceso a la fuente de información, sino el saber aprovecharla.

Platico a menudo con jugadores de diversos niveles y países; muchos de ellos comentan sobre sus grandes colecciones de libros en papel o en versión electrónica. Parece común que tengan 500 o 600 libros. Un mundo en fuentes de información, gracias a la informática aplicada al ajedrez. Tienen acceso a 100 o más partidas recientes diarias y pueden ver en video la ronda de hoy de los torneos de grandes maestros que, al menos uno o dos por mes, son seguidos por aficionados de todo el mundo gracias al Internet.

Para muchos de aquellos coleccionistas su principal problema parece el conocimiento de idiomas, pero en realidad pudiera ser el no poseer una formación integral que permita sacarle jugo a sus colecciones.

Hoy,  que podemos integrar de golpe 3 o 4 libros diarios al acervo, en realidad se nos desborda la cantidad de información y nos abruma.

Antes, cuando nos tomaba semanas adquirir un nuevo libro, como que lo apreciamos y lo seleccionábamos mejor.

Ahora vemos una serie de títulos que antes no nos hubiera preocupado tener, ya sea por que trataban un tema que en ese momento no nos llamaba la atención, o porque eran de autores de dudosa calidad o simplemente porque eran de un precio, como suele ser, fuera del alcance de nuestro presupuesto; y procedemos, por ser casi gratis, a descargarlos y a integrarlos en el acervo. En lugar de tener 700 libros, ahora tenemos 704. Gran cosa. ¿Para qué? A veces por curiosidad, pero el caso es que el problema básico no se resuelve. ¿Qué libros necesitamos realmente?

 

En un foro ruso alguien solicitó: “Recomiéndenme un buen libro para estudiar táctica a nivel de principiante” Le contestaron: “El de Ivashenko, todos los entrenadores lo utilizaban desde hace 20 años”  Muchos coincidieron en la respuesta. Ese libro nunca se tradujo fuera de Rusia y sólo se publicaron dos ediciones, en 1986 y 1988. “Un libro básico” Pero desconocido. Nunca lo vi. en lista de ventas. Cuando lo “baje” y lo examiné, realmente es un libro muy bueno. Tal vez no lo hubiese jamás conocido de otra manera. Pero según los que participan en el Foro, es un libro de “cabecera” de todo entrenador.

Nota del editor: En la actualidad el libro de Ivashenko está producido por Russian Chess House, distribuido por Chess Assistant e Inforchess en España, bajo la denominación Manual de Combinaciones, en la serie Chess School 1a y 1b, como pueden verse haciendo click en las fotografias de ambos libros que indicamos a continuación:

 

Siempre he recomendado libros con ejercicios tácticos. Esos libros que no sólo se leen, sino se trabajan. Libros de Tests de Táctica o de “Mida su Fuerza”, no solo llenan de solaz nuestras horas sino nos preparan para las partidas estimulando los hábitos positivos que son el fundamento del nivel de juego.

Nota del editor: Libros interesantes en esta faceta son:

PROGRAMA DE FUERZA EN AJEDREZ (Libro + CD-Rom) - Nigel DaviesMida su fuerza ajedrecística - Volumen 3

Es de llamar la cantidad de diferentes libros que de ese tipo produjo la Escuela Soviética entre 1950 y 1990, y los que en ese tenor se han producido en idioma ruso tras la desaparición de la URSS.

La informática aplicada al ajedrez tampoco se ha quedado atrás en ese sentido pues ha producido innumerables colecciones de ejercicios tácticos. Convekta y Chess Base tienen un catalogo completo de colecciones para ejercitar el aspecto táctico. Todo de acuerdo a la recomendación generalizada de los entrenadores mas reconocidos de dedicar una fracción importante del tiempo que disponemos para mejorar nuestro juego al ejercicio de la táctica.

Hay autores que especialmente se dedican a un tipo de línea de entrenamiento. Por ejemplo el GM Daniel King ha mantenido durante años una columna del tipo “troyka”, resolver las jugadas de un gran maestro en una partida, ajedrez llamado “Solitario” como bautizara el Maestro norteamericano I. A. Horowitz en los años 40 del siglo XX a esta modalidad en la principal revista norteamericana, que todavía en 2008 da continuidad a columna similar Bruce Pandolfini.

El material básico de los trabajos realizados por Daniel King puede conseguirse en el libro de la Editorial Paidotribo: Pero la columna de King, que originalmente aparecía en una revista en idioma inglés, pronto encontró lugar en una revista alemana y en el medio electrónico del Chess Base. Así como los libros de Koblentz, Dvoretzky, Alburt, Kotov y Pandolfini son muy recomendables, los de King no son nada despreciables y no he topado con uno que se pueda considerar malo. Este autor se ha caracterizado por ser prolífico produciendo libros y archivos informáticos. De hecho la escuela británica, (para incluir Inglaterra, Gales y Escocia), tiene esa característica, como lo demuestran los trabajos de los Grandes Maestros Nigel Davis, Jonathan Nunn, Hodgson, Veden, Levitt y algunos Maestros Internacionales como Malcolm Pein. Un grupo de ellos produce el famoso sitio Chess Publishing, donde se analiza el estado del arte de las aperturas y que se ingresa previo pago de una cuota. No es fácil evaluar si esta empresa ha tenido éxito económico, pero sus productos son populares tal vez por el trabajo de algunos piratas informáticos.

Muchos Grandes Maestros prácticamente sólo publican en medios informáticos, como Ftacnik, Rogozenko y Marin, que sólo esporádicamente publican sus trabajos en forma de libro.

Grandes Maestros como Adrián Mikhailchisin pasaron de los libros al video informático, que es otra variedad bastante diferente a escribir en archivos tipo Chess Base. Aunque esta compañía también produce estos archivos mezcla de multimedia y los convencionales e iniciales de Chess Base.

La editorial Paidotribo inició la modalidad de publicar libros con su versión en CD. Esta es la manera más agradable de estudiar ajedrez. Puede hojear el libro y puede estudiar su contenido con la flexibilidad de la computadora. Es un agasajo. A pesar de que también la piratería ha hecho de las suyas, tuvo éxito esta forma de presentar los libros y pronto muchas editoriales copiaron la idea. Es como tener la novela y el DVD con la película. Nada más que a diferencia de tener obras como “El Código Da Vinci” en libro y filme; en los productos ajedrecísticos si coinciden ambas versiones, no hay recortes y si hay congruencia.

Otra modalidad son los audio libros, que se pueden cargar a una Palm o a un celular o a un reproductor de MP3. En ajedrez han surgido muy pocos, con una versión en que se puede ver la partida o posición a estudiar en una computadora y poner el audio para escuchar los comentarios, o luego, cuando uno está trasladándose en un transporte público, escuchar los remarques más importantes y la parte de texto de alguna lección. De hecho en Chess Base se pueden grabar comentarios en audio, pero uno tendría que copiar los archivos de audio a un aparato portátil, cómo es un lector de mp3 en USB.

Hay tal variedad de libros de ajedrez  al alcance de los jóvenes, que lo que se hace necesario ahora es una guía de estudio de libros de ajedrez, pues los que se hicieron ya tienen más de 20 años, como el del MI John Grefe y estaban hechos para poseedores de cantidades normales de libros y no para los que tienen 500 en CDS. Por supuesto que manuales traductores especiales de ajedrez para inglés, ruso y alemán amplían mucho las posibilidades al lector.

Un alumno me comenta que tiene copias de 200 libros de ajedrez en ruso, pero que ese idioma se le hace inaccesible. “Sólo veo los diagramas, las fotos y las ilustraciones”. Lo consolé diciendo que hace unos días me gasté dos horas de mi tiempo “bajando” una enciclopedia sobre uniformes militares del ejército austríaco de 1620 a 1970, con preciosos colores, pero que seguramente no lo veré más de una vez en la pantalla y lo colocaré en el mismo subdirectorio en que tengo un catálogo de uniformes del ejército japonés desde los samurais del siglo XVI hasta la segunda guerra mundial con sus especificaciones en japonés, así como el de fotos de todos los modelos de aviones Curtiss desde el P39 hasta el P51 Mustang, con sus ocho variedades, con todos los datos de empleo táctico y que eran parte del “Tradoc” oficial y secreto de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en los años 1940, pero la piratearon, para seguramente saber como combatirlos si los vuelven a poner en línea de batalla.

Me imaginó que hay discos duros que han de tener todo tipo de hojarasca ocupando gigas en PDFs que nunca serán leídos, lo mismo que Mp3 sólo escuchados una vez.

Ya las “review” que se hacían de un solo libro se están convirtiendo en una modalidad obsoleta. Ahora mismo tuve brevemente la intención inicial de hablar de algunos libros que me parecieron un hallazgo y no pude concretarme a hacerlo, porque de un grupo de seis que me parecieron muy interesantes y que apenas recientemente conocí, no pude elegir sólo uno, ya que en estos tiempos en que realizo cursos via email, me veo en la situación de estar estudiando simultáneamente cuatro o cinco libros para integrar mis lecciones. Recientemente para una lección tuve que recabar ejemplos y posiciones extraídas de cuatro libros distintos, además de unos que ya tenía de una lección anterior muy parecida.

Alguien me sugería hacer una lista de “rating” de un grupo de libros o como lo hace un amigo inglés, selecciona por sorteo el libro a comentar. O poner los hallazgos del mes. En este caso yo elegiría la colección de 10 libros de Slavin, “Tareas de Ajedrez” en ruso, “More Simple Chess” del GM Michael Stean y “The Chess Player Companion” de Howard Staunton y el libro del MI Hans BouwmeesterWinning Chess Combinations”. Por cierto que cuando Iosef Lazarevich. Slavin inició su serie por 1997, su hija y discípula, Irina Slavina, nacida en 1979,  era maestra nacional, y cuando publicó el noveno libro de la serie, en 2005, ya era Gran Maestra Internacional.

 

Santa Rosa Xtampay a 24 de febrero de 2008