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Desde el diván del Entrenador No.
12
(A la memoria de la Maestra Amparo Vargas Arreola
1926-2001)
Mi Raúl Ocampo Vargas
Desde el diván del Entrenador No. 12
¿Cómo estudiar la Apertura? Parte XII
Los niños estudiando aperturas.
El Gran Maestro
letón Aivar Gipslis
recomendaba que para comprender una apertura uno debía estudiar partidas
completas y no sólo sus fragmentos iniciales. Una de las mejores series de artículos
sobre aperturas era la columna del Gran Maestro Svetozar
Gligoric que se publicaba en “Sahovski
Glasnik” originalmente y que luego era traducida en
inglés y publicada en el “Chess Life
Magazine” con el título de “Game
of Month”. En esa columna
el líder de la escuela yugoeslava de ajedrez desmenuzaba una variante de
apertura teniendo como base una partida modelo. Una colección de dichos artículos
constituía un verdadero tratado de aperturas y dejaba en claro los planes que cada
planteo desarrollaba hacia el medio juego. Para muchos destacados entrenadores
el separar la apertura y el medio juego no permite una clara comprensión de los
planteos. Gipslis insistía que enseñar temas de medio
juego sin tomar en cuenta la apertura de que derivaban era permitido sólo al
inicio de la enseñanza de un jugador. Tan pronto este comenzaba a jugar en
torneos de tercera categoría había que instruirlo de otra manera, ligando la
apertura con sus temas de medio juego, recomendando
para ello el sistema de “Troykas”.
En lo que respecta a trabajar en el estudio de aperturas con principiantes y con niños y jóvenes, siento que hay un cierto mal entendido con una recomendación de Capablanca. El genial cubano recomendaba estudiar primero los finales y luego las aperturas, lamentando que se empleara tanto tiempo en el estudio de esta fase. Esto había que revalorarlo de acuerdo a la realidad del ajedrez actual. Me parece que no hay que subvalorar la importancia de trabajar las aperturas con los niños y jóvenes. Entre los teóricos rusos que le dan prioridad al estudio de la apertura destacan el GM Evgueni Sveshnikov y otros como Shereshevski, que ha reafirmado la importancia de su estudio para los ajedrecistas noveles. Evidentemente no se refieren a la instrucción masiva del ajedrez, sino a niños o jóvenes que ya destaquen y muestren un afán de superarse y competir. A los que se enfocan a la práctica del ajedrez como competencia deportiva.
La importancia de que los niños conozcan de aperturas en un nivel medio aceptable se observa en las competencias escolares y juveniles, en las que a veces un niño o joven con buen nivel en el cálculo y con comprensión aceptable del juego posicional se ve superado totalmente por otros niños que juegan mucho menos en lo general y que aparentemente tienen menos talento. La razón está en que los primeros han sido superados completamente en la primera etapa de la partida. Aunque hay que aclarar que en ocasiones una exagerada dedicación a la apertura, sobre todo a las variantes de “sorpresa”, a la larga pueden dañarlos.
Cuando el niño con poco conocimiento de la apertura pierde, a menudo se
desanima y no acierta a comprender que es lo que ha hecho mal, e incluso llega
a perder la confianza en quien lo ha entrenado, si al menos alguien lo ha
hecho.
Un conocimiento mínimo puede hacer una gran diferencia. El que a un niño
se le ayude a integrar un repertorio de aperturas puede significar un muy
sensible aumento en sus resultados.
¿Cómo establecer un repertorio para un principiante o para un niño o
joven jugador?
Un inicio puede ser la elección de un jugador “Patrón” o “Modelo”, un
famoso jugador a quien se quiera emular. En esto el apoyo del entrenador es
fundamental para que se elija como jugador “Modelo” a un gran maestro que sea
lo más parecido en carácter y estilo de juego al del pupilo. Para ello es
importante que el entrenador conozca bien a su alumno y, si es necesario, se
asesore con especialistas en psicología para que el jugador “Modelo” sea
adecuado para su alumno. La ventaja del
jugador “Modelo” es que también servirá para estimular al discípulo a la
emulación.
Ya teniendo al jugador “Modelo” el alumno y el entrenador observarán
partidas de dicho jugador para establecer con certeza la afinidad entre el
modelo y el alumno.
Supongamos que ambos llegaron al acuerdo de estudiar una defensa determinada.
¿Qué pasos deben seguir?
Acopiar una buena cantidad de material. Partidas completas de esa
defensa y examinarlas brevemente para establecer a que tipos de medio juego conducen
de manera reiterada. Por ejemplo, pudiera conducir a partidas con un peón dama
aislado, con peones colgantes o con mayoría de peones en el flanco dama, o tal
vez ataques minoritarios. La claridad en esto dependerá en gran parte de la
cultura y preparación del entrenador.
Establecer y discutir las posiciones claves (así se alcanzarán dos objetivos: familiarizar al alumno con las posiciones, lo que le dará confianza y hacer más fácil la memorización al establecer las relaciones entre jugadas e ideas).
Después de este estudio preliminar, hay que ver las variantes concretas, estableciendo las variantes principales y considerando las posibles respuestas a cada plan del blanco en este caso. Para ayudar a recordar las jugadas claves, el entrenador deberá programar troykas y realizar partidas blitz entre los alumnos con variantes preestablecidas, o de apertura obligada. Poco a poco deberán aumentarse los tiempos de reflexión para las partidas de práctica.
Finalmente, el alumno y el entrenador deberán elaborar los archivos de la defensa estudiada, tanto en papel como, en su caso, en base de datos informática.
En el caso de usar un programa como el Chess Base, podríamos seguir las recomendaciones del GM Reynaldo Vera que describe en un artículo: “Al usar el Chessbase lo hicimos de la siguiente manera: Creamos una base nueva con solo partidas de esta defensa. Se eliminaron las partidas repetidas y se ordenaron cronológicamente. Se recopilaron solo partidas correspondientes a la clave de la Defensa, según el sistema de Rabar. A esta clave se le fueron creando subclaves con las herramientas del programa. A cada subclave, si era posible, se le daba un nombre que muchas veces era el tema estratégico fundamental de la subvariante o el del jugador que más la empleaba, lo cual permite recordar con facilidad los temas y partidas ilustrativas. También, al final del entrenamiento, se pueden formar partidas con comentarios personales, donde se explique las ideas fundamentales y que contengan en si unas cuantas partidas imprescindibles de cada variante”.
En el trabajo en papel, lo ideal es utilizar una libreta de argollas con separadores para dividir las hojas dedicadas a cada variante. En cada hoja pondremos un diagrama con una posición clave. De preferencia debemos elaborar el diagrama con dibujos, no simplemente imprimirlos con una computadora. Este proceso artesanal será muy útil para afirmar el conocimiento. Ya en otros artículos he escrito sobre la importancia de “manipular” una y otra vez los conocimientos para apropiárnoslos, para asimilarlos. Mientras más juguemos con ellos, mientras más acciones hagamos con ellos, más nuestros serán.
La integración de esta libreta, será como la creación de nuestro libro personal de aperturas y puede ser el instrumento que nos acompañará muchos años. Los grandes maestros soviéticos eran famosos por sus libretas de notas y en algunos casos se llegaron a heredar como bienes valiosos. El Gran Maestro Silvino García me contó que el Maestro Alejandro Meylán le heredó su fichero de ajedrez, un tarjetero con análisis de partidas organizado perfectamente para ayudar a la preparación de aperturas creado mucho tiempo antes de que el famoso sistema del Informador se creará y por supuesto décadas antes de la existencia del Chess Base. Un verdadero tesoro de aquellos tiempos.
Ciudad de México
a
IM Raul Ocampo Vargas
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