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Notas Bibliográficas de Inforchess No.5

La Escuela China de Ajedrez

 

MI Raúl Ocampo Vargas.

 

El traducir al castellano el libro “La Escuela China de Ajedrez” me parece uno de los grandes aciertos de los editores españoles. En lo personal siempre me han interesado los trabajos de Liu Wenzhe desde que en el Interzonal de Taxco  de 1985, el representante chino Jian Qi me obsequió algunas copias de planes de entrenamiento realizados por Liu Wenzhe. Principalmente el trabajo “Perfil del Programa de Entrenamiento para Senior Coaches”, donde se abarcan temas como filosofía, metodología del razonamiento, teoría de la estrategia, psicología de la educación y conocimiento de alta técnica en ajedrez, me pareció de lo más interesante. Gracias a una amiga filóloga china, la Dra. Ya Lee de la Universidad de California, Campus Berkeley; pude adentrarme en el texto. Aunque el chino es bastante complicado, pudo más lo interesante de las ideas. En 1987 en Innsbruck, Austria; pude comentar con el GM Aivar Gipslis ampliamente sobre estos trabajos, mientras ambos teníamos ratos libres durante el Campeonato Mundial de Cadetes de 1987, en el que Gipslis era second del entonces niño prodigio Gata Kamsky y yo del mexicano Everardo Vázquez. Gipslis afirmaba que mucho de la escuela china estaba influenciada por algunos entrenadores como Makagonov, quien de alguna forma preparó a los primer entrenadores chinos. Posteriormente recibí unos trabajos mimeografiados de los planes de preparación de entrenadores realizados por Makagonov y Simagin, con cierta asesoría de Smyslov y que fueron realizados en 1958, donde se podía advertir mucha similitud con algunos principios fundamentales de la escuela china.

Con el correr de los años fui coleccionando, gracias a envíos de la Dra. Lee, trabajos de los métodos pedagógicos chinos, incluyendo la crítica sobre aplicación de los estudios de Vigotsky para la preparación de pedagogos en ajedrez, un voluminoso libro de 450 páginas totalmente en chino, mal editado y además en copias fotostáticas. Gracias a software de traducción y a algunos rudimentos que fui aprendiendo del chino, pude adentrarme, aunque someramente, a las teorías chinas de enseñanza del ajedrez.

Felizmente, en junio de 1992, Liu Wenzhe publicó su proyecto para un Plan Nacional de Curso de entrenamiento para Coaches de Ajedrez, que realizaría de 1992 a 1998, donde, con detalle marcaba las pautas para realizar cursos de entrenadores. Afortunadamente conseguí la versión en ruso del Plan, gracias a que algunos entrenadores rusos que trabajaron en China, lo difundieron en los medios ajedrecistas de San Petersburgo y me lo hicieron llegar por la módica suma de 20 dólares, con cada hoja en chino seguido por una hoja con la versión rusa, lo que me ayudó a leer algunos otros trabajos de Liu Wenzhe que sólo tenía en versión en chino.

Desde 1992 mantuve un seguimiento de lo que se hacía en China, sobre todo en lo que correspondía a criticar algunos conceptos de la escuela soviética. Lo curioso es que varios entrenadores rusos de San Petersburgo comenzaron a utilizar parte de las ideas de Liu Wenzhe e incluso pretendían hacerle algunas mejoras.

Para 2002 , Liu Wenzhe publicó su primer trabajo sobre la Escuela China de Ajedrez en inglés, que, como es de suponer, adquirí inmediatamente, bebiéndomelo de página a página.

Tres años después llega la versión en castellano, ahora que los éxitos de los representantes chinos a nivel mundial son notorios.

Liu Wenzhe en su libro nos da una panorámica general de lo que él llama la escuela del futuro y que, según su opinión, superará a la escuela soviética de ajedrez.

Aunque debo admitir que me extraño que hiciera poco énfasis en la labor realizada por la Fundación de Ajedrez Li Chengzhi por difundir los trabajos de los entrenadores chinos a lo largo de la enorme República China, ya que sólo menciona a la Fundación una vez a lo largo de las 288 páginas de su libro, siendo que una buena parte de los textos chinos que conseguí fueron editados bajo los auspicios de la Fundación Li Chengzhi.

El caso es que el libro en cuestión merece la pena estudiarlo de cubierta a cubierta por todos los interesados en entrenar jóvenes jugadores. Este trabajo de Liu Wenzhe, más los artículos publicados en Internet por el ISLA de Cuba, dirigido por el Maestro Internacional Gerardo Lebredo, así como las tesis de Shashin de San Petersburgo, Rusia; los trabajos de Makagonov y Simagin,  y los de la Escuela Ucraniana de Ajedrez me han sido de enorme utilidad para mi labor en el Centro de Alto Rendimiento de Ajedrez “Alejandro Báez Graybelt”, pues prácticamente dan respuesta a las más importantes cuestiones sobre el entrenamiento de jóvenes de Alto Rendimiento.

Aunque considero que el tratar de desligar la Escuela China de su antecesora la Escuela Soviética de Ajedrez pudiera deberse más a situaciones políticas, me parece un poco exagerado de parte de Liu Wenzhe pretender que la Escuela China haya dado pasos adelante más significativos, a partir de la Escuela Soviética, que los que han dado las escuelas “hermanas” , la de San Petersburgo, la de Ucrania e incluso la de Cuba.

El caso es de que este libro de Liu Wenshe pone en un mismo tomo muchos aspectos que no han sido publicados por las otras escuelas mencionadas, que quizás han pecado de cierto secretismo al respecto.

Algunos entrenadores exsoviéticos y el mismo Liu Wenzhe hablan de un cambio de la política de los editores soviéticos de ajedrez tras de la derrota de Spassky ante Fischer en 1972, sugiriendo que algunos aspectos muy importantes de la enseñanza del ajedrez en la URSS fueron ocultos a los estudiosos fuera de la Unión Soviética, como una manera poca ortodoxa de mantener la supremacía de la escuela soviética. De ahí surgieron, a consecuencia de la diaspora de entrenadores exsoviéticos, innumerables trabajos con el título sugerente de “Secretos de la Escuela Soviética”, como se puede ver en la serie de libros publicados por el GM Lev Alburt en los Estados Unidos.

No se puede culpar, eso si, a Liu Wenzhe, de esconder secretos de la Escuela China, pues la mayoría de los trabajos publicados sobre el entrenamiento en ajedrez en China, los resume, con suficiente amplitud, en su libro de “Escuela China”. Todos los temas son tratados ahí, con la única limitante del espacio, pero con información suficiente y una cantidad aceptable de ejemplos en su libro.

En especial es notable lo completo que presenta el plan de entrenamiento que se siguió con la Gran Maestra femenina Xie Jun para su encuentro con la campeona mundial Maya Chiburdanidze en el excelente capítulo de su libro denominado “La Teoría del Entrenamiento”. Nada similar, desde los artículos de Botvinnik de 1941, se publicó por la URSS en otro idioma que no fuera el ruso.

Dicho plan de entrenamiento es un modelo detallado y creo que será muy ilustrativo para entrenadores de todos los niveles.

Hace tiempo deseaba realizar un ensayo sobre el libro de Liu Wenzhe, pero aún me faltaba “digerir” algunos textos originales sobre la teoría avanzada del ajedrez de la Escuela China, para poder constatar si Liu Wenzhe mantenía algún aspecto en “secreto” para su obra en inglés.

Pero al aparecer la edición en castellano me pareció oportuno pasar por alto, temporalmente, tal comprobación, para estimular, sin reservas, a que los entrenadores de habla castellana, conozcan sobre esta tan interesante Escuela China.

El problema del idioma en ocasiones ha sido gran obstáculo para encontrar partidas entre los períodos de 1975 a 1995, años muy importantes formativos de la Escuela China, de los torneos nacionales chinos, pues adentrarse en los sitios web donde se publican es una tarea bastante penosa. Puedo decir que tengo unas 500 partidas con comentarios que no aparecen en ninguna de las grandes bases de datos comerciales y que además he reunido otras 12 000 sin comentarios que no aparecen tampoco, pero por otro lado, calculo que hay varias decenas de miles, partiendo de los cuadros de torneos de dichos torneos nacionales que he podido reunir, que no se han podido conseguir en ningún lado. Por lo que se puede decir que el trabajo creativo de los chinos en ajedrez aún hoy es bastante desconocido fuera de China.

Poco o casi nada hace referencia Liu Wenzhe de la labor de entrenadores soviéticos en China, pareciera que quisiera hacer notorio que poco se le debe al ajedrez soviético lo realizado en China, pero en unos artículos de Ma Guitian, secretario de la Asociación China de ajedrez, se nombra una docena de entrenadores soviéticos, muchos casi desconocidos fuera de la URSS, que estuvieron laborando en China entre 1965 y 1985. Pero al “trazar” nombres y seguir trayectorias, muchos de aquellos entrenadores “de mediano nivel” tenían un común denominador, haber trabajado con Makagonov y Simagin, por lo que la sugerencia de Gipslis encuentra la confirmación de que muchas ideas de tan notorios entrenadores se han transmitido en los fundamentos de la Escuela China, aunque Liu Wenzhe no hace mención de ello.

Las descripciones que hace Liu Wenzhe de las anteriores “escuelas” de ajedrez y su comparación con la Escuela China es una parte fundamental y quizás una de las más interesantes de su libro; y por supuesto, es terreno fértil al debate. Aunque creo que habrá pocos interesados en tal debate, pues requeriría un estudio tan profundo que está fuera del alcance, y del deseo, de la mayoría de los entrenadores conocedores sobre esos temas.

Al principio del capítulo 6, “La teoría del Entrenamiento” remarca Liu Wenzhe como característico de la Escuela China el enfatizar dos aspectos del estudio del ajedrez: El estimular a los estudiantes a analizar sus propias partidas y el estudio del Medio Juego.

Estos dos fundamentos son los mismos que las escuelas de Shashin en San Petersburgo, lo mismo que fueron los de la Escuela de Botvinnik y lo son para la actual Escuela Ucraniana, y en cierta forma de la de Cuba; e incluso puedo decir que son los fundamentos que sigo en mi labor como entrenador. Me parecen obvios y nada novedosos. Ya Yermolinsky en su libro de “Camino al Mejoramiento en Ajedrez” los resalta, como heredados de la Escuela de Leningrado.

Lo mismo puede decirse de una docena de “fundamentos” de la Escuela China, con las que pretende Liu Whenze caracterizarla. Se puede decir entonces que la Escuela China da pasos adelante, si, pero en la misma dirección marcada por la antecesora Escuela Soviética y sus herederas directas de las diversas ex repúblicas soviéticas y las formadas en Alemania y otros países por los entrenadores ex-soviéticos de la diáspora surgida tras la desaparición de la URSS.

Todos quisieran decir que hallaron la “Scala Dei” del ajedrez, pero yo creo más en un proceso general de avance de la humanidad toda que en grandes hallazgos particulares realizados en un sitio geográfico en especial.

Antes de seguir adelante, quisiera decir que tanto el archivo adjunto como el presente artículo están basados en la versión inglesa del libro de Liu Wenzhe, pues no tengo a la mano la versión castellana, por lo que no puedo dar opinión sobre la calidad de la traducción del inglés al castellano, pero creo que no se encontrarán errores como con la “famosa” traducción al español del libro “Mi Sistema” donde de “avance restringiendo” se paso a “avance restringido” confundiendo a muchos, durante mucho tiempo, sobre la idea original de Nimzovich.

“Si secretum tibi sit, tege illud, vel revela” (si tienes un secreto, escóndelo o revélalo) , era un proverbio árabe adaptado por los cruzados. En esto hay que darle crédito a Liu Wenzhe, pues en su libro muestra con claridad todo lo que pudiera considerarse como “secretos” de la Escuela China; pues al menos rompe, comprobadamente, con aquella norma de Dionisio el Aeropagita de “Ocúpate de no divulgar de manera sacrílega misterios santos entre todos los misterios (…) Comunica las santas verdades sólo según una manera santa a hombres santificados por una santa iluminación”.

Liu Wenzhe describe y ejemplifica con propiedad todas las “clavis” de su Escuela. A veces a una extensión que pareciera querer garantizar el reconocimiento de su autoría, como un modo de protegerse de que otros maestros de la Escuela China, queriendo apadrinar los recientes éxitos de los Grandes Maestros chinos, tomen para si los méritos de creación de la Escuela China, que, según la evidencia mostrada, pudiera también denominarse “Escuela de Liu Wenzhe”.

Sus argumentos son tan convincentes, y la evidencia que he adquirido a través de los años tan contundente, que me mueve a afirmar que Liu Wenzhe es una especie de Botvinnik de la Escuela China. Conforme he leído los trabajos de Liu Wenzhe, desde 1985, nadie podría discutirle la gran influencia que ha tenido en el ajedrez de su país. Los lectores de su libro, seguramente compartirán conmigo la admiración por este individuo en una nación tan grande que toda individualidad se difumina.  Me hace reflexionar en que seguramente en cada país hay un Liu Wenzhe que lucha por levantar el nivel ajedrecístico de su país. Liu Wenzhe es una personalidad a emular, y da un gran estímulo a todos los que, calladamente o no, con reconocimiento o no, trabajan día a día con alto profesionalismo en las tareas de la enseñanza. Dios sonríe cuando un maestro enseña bien….

 

En el archivo adjunto para los suscriptores de Inforchess Magazine incluimos una excelente partida del "padre" de la escuela China frente al G.M. ruso Krogius, una  demostración de la lucha con muy buenos análisis del ganador.  Vea la partida comentada.

 

Ciudad de México a 12 de diciembre de 2005.

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