Nunca es suficiente, la informática aplicada al ajedrez

Por MI Raúl Ocampo Vargas

 

 

 

 

Hace poco más de 25 siglos, el filosofo griego Aristóteles, mentor de Alejandro Magno y modelo del pensar occidental, señaló que lo que más busca el ser humano es la felicidad.

Es verdad que nos mueve el alcanzar metas concretas, como el amor, el dinero, el poder, el reconocimiento, la fama, la salud, la belleza, el confort, el prestigio, etc., pero el valor que damos a estas metas es porque esperamos, a fin de cuentas, que nos hagan felices.

En el siglo XIX y el XX mucho progresamos respecto a todas esas condiciones o metas (ni siquiera un poderoso señor, como Luis XIV, el Rey Sol tuvo un inodoro funcional), pero parece como si el sino de la humanidad fuera permanecer siempre insatisfecha con lo que tiene o insatisfecha por no poder obtener más.

No es lo que tenemos, sino como sentimos la necesidad. Sentimos pobreza porque sentimos que necesitamos cosas.

Y en el ajedrez perseguimos la piedra filosofal, queremos descubrir el libro mágico que nos abra las puertas al Olimpo del ajedrez.

Por supuesto que todo entrenador desea ser el autor de tal libro y por ello examina todo lo que aparece publicado en libros o en internet para dar con aquello que cree que falta a su teoría o a su idea de lo que debe ser parte del gran libro.

Los libros todos, incluso la Biblia, pueden decir muchas cosas diferentes a personas diversas. La interpretación es muy importante y la aporta cada uno. En tiempos de Enrique VIII se preocuparon de que alguien había traducido al inglés la Biblia y sentían que era un peligro que las personas con poca cultura la leyeran y la entendieran. Deseaban conservarla en latín para que solo las personas preparadas intentaran leerlas. Pero no se pudo evitar que se propagase la versión en latín y pronto miles de biblias en inglés encontraban lugar en hogares de los dominios de los Tudor.

Entre tanto libro nuevo, los clásicos, por eso los denominamos así, mantienen su lugar predominante. Los libros de Capablanca, los de Nimzovich prevalecen por su calidad, pues no fueron hechos para satisfacer al consumidor, sino para educarlo.

Los libros modernos son en su mayoría muy buenos, pues tienen la ventaja de poder tomar en cuenta y citar a los clásicos. Por ello la oferta ha crecido mucho y es cada vez más difícil preferir un libro a otro. Hay más recursos, con la informática, para acceder rápidamente a la información y los autores pueden escoger entre millones de partidas los ejemplos exactos para ilustrar una enseñanza.

El que haya niños que logran el titulo de grandes maestros se debe a que la informática potencializa todo, lo bueno y lo malo; provee la experiencia de manera más rápida, posibilitando que un niño aprenda y experimente en un año lo que antes tomaba una década.

Muchos grandes maestros actuales en seis años juegan más partidas de torneo que las que jugó Capablanca en toda su vida.

Una vez hice una broma a un jugador aficionado que juega cuanto torneo hay en el país y le decía: “Tú en tres años has perdido más partidas que las que perdió Capablanca en toda su vida”.

Ahora con las computadoras podemos entrenar horas y horas diferentes fases de la partida. Tenemos un sparring para todo momento, que no se cansará de jugar el tipo de posiciones que deseamos dominar. Incluso hay programas que pueden servir para diagnosticarnos y así detectar que deficiencia debemos subsanar.

Con la informática aun vivimos su infancia, están por delante miles de aplicaciones de ella en el ajedrez. Incluso la Internet está en pañales y ya hay quien quiere restringirla y controlarla. Parece que es el mismo problema que con la Biblia. A algunos les preocupa la Exegesis de lo que aparece en Internet.

Claro que hay engaño en algunas estadísticas y todo depende de la interpretación, pues la realidad puede haber varias, pues como se dice: todo es verdad, o todo es mentira, depende del color del cristal con que se mira.

El psicólogo Alexander Romanovich Luria respecto a la felicidad, que fue el tema con que inicie este artículo decía: "He constatado que la felicidad no es algo que sucede. No es algo que pueda comprarse con conocimientos, dinero o con poder. No parece depender de los acontecimientos externos, sino más bien de cómo los interpretamos". Sin duda un acontecimiento externo no depende de nosotros, pero sí su interpretación.

Desde la desaparición de la URSS en1992 hasta ahora, el ajedrez ha dado pasos gigantescos. Los “secretos” del llamado ajedrez ruso se han propagado tanto, que Rusia quedó en un papel muy diferente en el mundial por equipos de 2011 a los que era usual hace unos seis años y el nivel general de los países “pequeños” del ajedrez mundial se ha elevado notablemente.

Mucho de ello es la informática aplicada al ajedrez. En cualquier país puede ya adquirirse una biblioteca muy completa de ajedrez, superior en mucho a las que había en la URSS y que hace veinte años hubiera sido imposible reproducir fuera de ese país.

Ahora en cualquier casa, con una computadora con cinco teras de disco duro, se tienen más libros que los que había en el Club Central de Ajedrez de la super poderosa URSS.

Si la cantidad de libros al alcance de un ajedrecista se ha modificado sustancialmente en la última década, la calidad también. Ahora hay más conocimientos de pedagogía y sus descubrimientos e innovaciones se aplican en la forma actual de los libros. Se les da un formato para facilitar su consulta, para hacer más factible el tener una interactividad con los libros, o con apoyos informáticos como programas de entrenamiento o simplemente con bases de datos informáticas.

El Chessbase, como predijo Kasparov en 1983, se ha convertido para el ajedrez en un avance tan importante como lo fue la imprenta de Gutenberg hace siglos para la divulgación del conocimiento.

Además el Chessbase ayuda a aprender haciendo y ahora los nuevos libros buscan tener esa faceta, proliferando los libros con muchas posiciones a resolver, no son ya de lectura rápida sino hay que trabajar con ellos, como con las computadoras.

Varios libros me han llamado la atención, pues abordan con enfoque novedoso el ajedrez. Uno de ellos es el “Chess and Sucess”, Ajedrez y Éxito, por el GM Maurice Ashley. El libro interrelaciona el ajedrez con el desarrollo humano, como lo marca el primer libro de ajedrez de fama mundial, el de Rodrigo López de Sigura.

Los libros de Dvoretsky que son una mezcla de cuadernos de trabajo y notas teóricas, más que leerlos, hay que trabajarlos. Cualquier libro que requiera hacer la pereza a un lado, es muy valioso, pues nos habitúa a salir de nuestra zona de comodidad, donde buscaremos inútilmente la felicidad.

El chiste es lograr la mejor versión de nosotros mismos.

Jorge Font, que fue campeón nacional de esquí acuático, sufrió un accidente en un entrenamiento, teniendo lesiones que lo condenaron de por vida a depender de una silla de ruedas. En una conferencia expreso algo muy especial: "Si comparo al Jorge Font del día siguiente del accidente con el Jorge de un día previo a la desgracia me siento deprimido, pero si comparo al Jorge Font de un día después del accidente con el Jorge de ahora me siento inmensa mente feliz y agradecido con la vida."

Alexander Solzhenitsin describe cómo uno de sus compañeros presos en los gulags de Lefortovo dibujó el mapa del mundo en el suelo de su celda y se entretenía y solazaba al imaginarse viajando por todo el piso, y cubría así, con la fuerza de su imaginación, unos cuantos cientos de kilómetros cada día.

Hace unos días escribía en mi blog (www.chesscom-chesscoach.blogspot.com) una relación de un inventario que hice de mis posesiones en archivos de computadoras, que arrojaba las siguientes cifras: 1276 videos de ajedrez de instrucción de ajedrez, 6724 videos de eventos de ajedrez tipo youtube, 37 documentales de ajedrez, 4328 revistas de ajedrez, 17 233 libros de ajedrez.

633 “engines” de ajedrez para computadoras, 26 programas para entrenar ajedrez, 32189 artículos de ajedrez de revistas electrónicas o sitios webs, 6 725 996 partidas de torneo en formato Chess Base, 897 125 partidas comentadas en formato Chess Base, más o menos 112 000 000 de partidas sin comentar de las jugadas en eventos FICS, o de otros torneos de Internet, de ellas, 10 000 000 de partidas sin comentar jugadas en Internet por grandes maestros. Y aún no tengo muchos libros de los que se anuncian en www.inforchess.com A veces recomiendo en este sitio un libro que vi en versión en inglés y los lectores me aclaran que ya lo hay en castellano.

Ahora que en esa enorme cantidad de libros es posible que se nos cuele un apócrifo. Si a Cervantes le pasó, Capablanca no podía quedarse atrás. Hay libros escritos por Capablanca, supuestamente, de los que no podido encontrar referencias de que los haya escrito, así como supuestas traducciones de cursos de ajedrez de la URSS que no concuerdan con los textos en ruso. También hay colecciones de archivos escritos por mi que nunca autorice ni reuní yo. Incluso adquirí esa versión no autoriza para tener una recopilación de artículos míos de los que ya no tenía copia.

Una vez un alumno me decía que una clase que le enviaba era igual a otra que había enviado antes. En realidad tenía una similtud en un 40%, pero era ya como una versión mejorada, pero estaba seguro que necesitaba abordar el tema, pero en la realidad lo retome. Pero finalmente creo que hice bien, pues la segunda versión reforzaba puntos de vista que ahora tengo y que no tenía un año atrás cuando realice la primera versión. Y es que no soy el mismo de 2010, que el de 2011, mucha agua ha pasado por el rio, di una vuelta por la mera mata del ajedrez ruso como San Petersburgo y la misma Riga, unas semanas en Cuba y algunas cosas que recordar no quiero, como diría Machado, unos 500 gigas de material informático y lamentablemente muchas dolorosas perdidas personales. Tras la transición de 2010 a 2011, muchas cosas pasaron y a mas dolor, más sabiduría dicen.

 El caso es que cada mes hay más cosas nuevas que el mes anterior, en una progresión continua. Si en noviembre bajaba de internet unos 10 gigas, en diciembre fueron 12, y así para diciembre de 2011 debo prepararme para bajar unos 30 gigas. Es una locura.

¿Cómo orientarse, o como orientar en este mar de libros? ¿Qué brújula o señal de referencia nos puede ayudar? ¿Habrá que aprender guiándose por las estrellas? Una ayuda son los comentaristas como yo que hablan de un libro que les pareció muy bueno y eligen cada mes uno. De ese tipo de comentaristas hay decenas en internet, como los de Chess Café, Chessville, Chessdom y en cierta medida Chessbase, aunque a veces elogian demasiado sus propios productos, aun cuando si se les compara con los de inforchess, como el inforchess magazine, los de Chessbase son excesivamente caros. Pero para no dejar de recomendar libros, además del de Ashley, me agrado leer uno del GM peruano Esteban Canal en italiano, que digamos se puede traducir como Estrategia de puntos avanzados, otro muy bueno fue el programa oficial para entrenadores de Estonia, editado en ruso afortunadamente, pues el estoniano si esta fuera de mi alcance. Los de los GM Zenon Franco y Andrew Soltis, aunque son autores prolíficos, no tienen uno malo, sobre todo los que obligan a estudiar partidas estilo “troyka” de Franco y el de Valores de Piezas de Soltis.

La revista rusa “64” sigue siendo la mejor del mundo, como lo demuestran sus números de junio y el de julio de 2011, en segundo lugar va Peón de Rey, pues Chess Life y New in Chess han desmericido un poco entre junio y julio, aunque hay cambios en otros medios, pues el Chess Vibes Openings ya supero a la versión en inglés de Chess Zone, en lo que toca a revistas electrónicas. Chess Today sigue un poco detrás de Chess Publishing, y nadie desbanca a The Week in Chess en lo que respecta a actualidad en Internet, aunque Chesspro es lo mejor en profundidad.

En ajedrez en línea prefiero los comentarios del GM Shipov, en inglés, en su sitio propio o el de crestbook. que los que pasan otros en castellano, aunque el idioma de Cervantes es inmensamente más hermoso que el de Shakespeare. En lo que respecta a videos con Chess Base, el GM Aagard es líder, y en videos simples, los de Dzhindzhi, aunque solo en los que podemos ver sus gestos, porque esas imágenes con solo el tablero me producen un efecto raro, por lo que prefiero las versiones escritas de los apuntes de Alterman en lugar de sus videos.

Lo lamentable en estos dos últimos meses es la censura que el gobierno de la India hizo para poderse conectar con algunos sitios en que se pueden descargar archivos en que no se respetan los derechos de autor. Dado que esos sitios  no solo permiten descargas de archivos piratas sino que además sirven a numerosos ajedrecistas para intercambiar archivos que no se pueden mandar, por su peso, vía email, o por el elevado costo por correo o mensajería privada, esta restricción ha perjudicado a cientos, sino miles, de ajedrecistas de la India, que estarán aislados del enorme flujo de información que circula por la red. Salvo algunos que tienen conocimientos suficientes de informática para eludir esas barreras oficiales, la gran mayoría de jugadores de la patria de Anand están desesperados pues eran download adictos que ahora se sienten hambrientos de su dosis diaria de megas para descargar.

En otros países la queja es que las descargas son muy lentas, pues si en Estados Unidos un archivo de medio giga se baja en veinte minutos, en Suramérica toma hasta dos horas. Eso crea, aunque parezca insignificante, una gran brecha digital entre la América Nuestra y los Estados Unidos.

Ya en enero sufrí mucho por la diferencia de facilidades en Internet entre México y Cuba, que afecta terriblemente a la Isla, aun con el gran cable que pusieron desde Venezuela.

En fin, ¿Qué tanto material se necesita, que nunca nos es bastante?

 

México, a 10 de Agosto del 2011