Tendencia actual en los libros de ajedrez.

Por MI Raúl Ocampo Vargas

 

 

Aunque siguen proliferando libros de aperturas, como siempre ha sido, desde el Handbuch de Bilguer en el siglo decimonónico, se han producido recientemente muchos libros de instrucción general y de ejercicios. Esta claro que cada vez hay mas demanda de profesores de ajedrez, tanto para Educación Básica como para centros infantiles e incluso Jardines de Niños, y como la mayoría de veces las escuelas no tienen orientación para establecer un perfil del personal que necesitan, contratan casi de manera aleatoria y muchos jugadores de pronto se encuentran dando clases de ajedrez y les agrada el trabajo, pero siempre andan buscando herramientas para ayudarse en su labor, por lo que textos de instrucción general son casi tan solicitados que las monografías de aperturas que cuentan entre sus lectores a muchos que desearían ganar partidas memorizando algunas series de jugadas y ven en los libros de ajedrez la piedra filosofal que de pronto y sin mucho esfuerzo, los convierta en profesores de ajedrez.

Hay excelentes libros de instrucción, como los de Dan Heisman, que dan sencillas recomendaciones para guiar pupilos y hacerlos ascender por la escala mágica que los llevará a la cima de la gloria ajedrecística. Los que contienen un programa de clases e incluyen los ejercicios, como “Ajedrez de Entrenamiento” de Koblentz, o los de “Ajedrez Solitario”, como los de los GM King o Zenon Franco, son especialmente útiles pues obligan al lector a esforzarse y trabajar, a hacer “práctica deliberada” clave de todo ascenso en el desempeño.

A muchos les parece difícil leer los libros de Dvoretsky porque hay que esforzarse mucho y una sola página toma una hora leerla, y hay lectores que pagarían miles por mejorar sin tener que hacer mucho esfuerzo, Como tonarse una píldora y aprender un sistema de juego sin tener que romperse la cabeza durante semanas para hacerlo. Poco a poco el estudiante de ajedrez se da cuenta que no hay atajos, que solo el esfuerzo y la dedicación conducen a que se realicen los sueños.

Ahora bien, uno sabe que ya hay apoyos computacionales que se pueden y deben usar antes de jugar una partida de ajedrez, no durante la partida.

El máximo beneficio que aporta la práctica organizada del ajedrez es que nos obliga a esforzarnos, nos estimula hacerlo, y de esa manera sacamos lo mejor de nosotros. Si utilizamos un instrumento computacional para ganar partidas, tal vez ganemos con facilidad, pero a cambio del punto, habremos perdido oportunidades de retar a nuestro cerebro y realmente ser mejores. Haciendo trampas utilizando aparatitos, puede convertirse en el hábito más peligroso y dañino.

Mientras mas ciencia y tecnología posea un ser humano más responsabilidad tiene con sus semejantes para encauzarla en cosas positivas. Puedo citar un ejemplo de vida de una persona muy preparada, mi amigo Manuel López Michelone.

Recientemente el Dr. y MF Manuel López Michelone publicó dos de sus más formidables programas computacionales que pueden utilizarse para mejorarnos con la Práctica Deliberada. Un instrumento para ejercitar el “ajedrez a la ciega” y otro para hacer tarjeteros de ajedrez para repaso y comprensión de jugadas. Ambos programas pueden ser de enorme utilidad para los instructores de ajedrez.

Con una amplia preparación y una mente sumamente creativa y sobre todo con una actitud y limpieza de alma que busca siempre ayudar, López  Michelone trata de hacer la vida mejor para los ajedrecistas, como su padre lo hizo con la música y su tía con la actuación para todos los que tuvieron contacto con ellos. Creo que su familia debe estar muy orgullosa y no se puede escatimar elogios a una persona tan valiosa que siempre busca que aportar a los demás.

Entre los libros recién revisados me agradó en particular el de “Elementos de Estrategia de Ajedrez” de Alexei Kosikov, entrenador muy reconocido de Ucrania.

Aparentemente Kosikov expresa ser el creador del método “STOPS”, que he usado por años con éxito al preparar alumnos tanto en clases presenciales como por vía email. Puede ser que sea así, pues en las notas que tengo de cursos ucranianos de ajedrez, de donde retome el método, no aparece el autor del método, pero no queda duda que era original de Ucrania, aunque ya el método es usado habitual y naturalmente en muchas escuelas y clubes de los países que, como Ucrania, integraron alguna vez la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

En la edición inglesa  de 2010, en la contraportada se cita el método, pero en lugar de “STOPS” dice “STEPS” que es otro famoso método, pero de una escuela holandesa de ajedrez, también muy bueno como el ucraniano.

Kosikov busca orientar a como pensar lógicamente, con sistema. El libro me parece magnífico y compite en calidad y en interés con otro libro reciente que se titula “Estrategia de Gran Maestro” que no es otra cosa que un método de instrucción tomando como modelo al gran jugador sueco y artista de la estrategia (y yo agregaría de la paciencia), Ulf Andersson.

Las partidas de Ulf Andersson son  especialmente instructivas, pues construye posiciones con la perseverancia de un castor haciendo diques y con el gusto austero, pero brillante y preciso de un arquitecto de los que reclutaban en tiempos de las Catedrales argoticas. Alguien, en Cuba, lo bautizo como el “Vitrubio del Ajedrez”·. Dado que Ulf Andersson inició ( en 1974) una moda entre los ajedrecistas de varios países de casarse con cubanas, (somos decenas ya los jugadores que la seguimos, entre GMs y Mis nada más, pero seguramente también habría que incluir a organizadores y promotores, como el reciente caso del amigo uruguayo que se casó con la GM Vivian Ramón), viajo frecuentemente a la Isla y muchos tuvimos oportunidad de ver de primera mano su metodología. El libro, escrito por el  MI Guido Kern y el MF Jurgen Kaufeld, es un buen trabajo, aunque no captaron mucho de la esencia del juego de Andersson, pero es bastante bueno ya. Si el MI José Luis Vilela, quizás el jugador cubano más influenciado por la presencia de Andersson en Cuba, hubiera colaborado en el libro, o los autores hubieran leído algo de las opiniones de Vilela sobre la estrategia de Andersson, el libro hubiera penetrado más en la esencia de su manera de jugar. No obstante, el libro aporta mucho para el que quiera progresar en estrategia ajedrecística, pero el de Kosikov es lo supera en un aspecto. Aporta mas guías para seguir un modelo. Esa tendencia de los libros de ahora más sobresalientes de ser guías, más que compendios, de mostrar metodologías en lugar de ser acervos y crónicas tan sólo, es una muy bienvenida tendencia.

El libro sobre Andersson tiene un aspecto muy bueno y notable, intercala preguntas en las partidas comentadas y realmente las selecciona bien, lo obliga a uno a trabajar con el libro, como debiera ser, facilitando la práctica deliberada.

Una cosa se me hizo curiosa. El capítulo sobre manejo de la Catalana. Una vez, hace muchos años en Polonia, el GM Alexandr Wojtkiewicz  me hablaba del “Final Catalán” que daba a Andersson una eficiencia en ganar partidas sin correr el mínimo riesgo, y el GM polaco estaba decidido a mejorarlo para usarlo él mismo. Me llamaba la atención esa intención, pues su estilo de juego era sumamente diferente. Francamente Alexandr no era un tipo fácil de tratar, y me parecía rara esa obsesión. Pero el caso es que lo realizó, y recuerdo muchas sesiones de estudio y aunque francamente quede convencido de que el sistema Andersson rediseñado como Sistema Wojo era muy eficiente, requería cierta dosis de paciencia que mi temperamento meridional no tenía. En Andersson me parecía normal, pero tampoco creí que se ajustará en el de mi amigo polaco, un desordenado bohemio.  El caso es que Wojtkiewicz era laborioso como araña tejiendo su red al explotar ventajas microscópicas, sin mucho esfuerzo, basado en mejorar algunas ideas de las Catalanas de Andersson. Pero logro hacerlo, y esos sistemas catalanes ahora son divulgados, uno en un libro sobre Andersson y otro en un libro sobre el repertorio “Wojo”. Ambos tenían como patrón común, colocar la Dama en c2. Aunque Wojtkiewicz la colocaba desde la jugada 4.  Jugaba como si usará “piloto automático”·, pues el plan blanco, si bien no era incontenible, era sencillo de jugar con blancas y muy complicado hacerlo con negras.

Si había dos personas mas distintas en el mundo de ajedrez esos eran Andersson y Wotjkiewicz. 12 años menor que Andersson, pero con la vida desordenada, el polaco falleció hace 5 años, a los 43 de edad, y era el amo en los torneos suizos aventureros de los Estados Unidos, mientras que el metódico y austero Ulff, ahora sesentón,  necesita torneos de muchas rondas y no se ajusta a la vida aleatoria de los “timberos de Opens”, aunque si se adaptó al temperamento camagüeyano, espero…

 

 

México, a 13 de Abril del 2011